conductores borrachos obera

 

 

Domingo movido en la Capital del Monte: dos accidentes de tránsito dejaron al descubierto niveles escandalosos de alcohol. En uno de los casos, un motociclista casi triplicaba el límite permitido, mientras que un joven de Alem chocó de lleno contra un poste de alta tensión.

 

 

La mañana de este domingo en Oberá arrancó con mucho trabajo para los efectivos de la Seccional Segunda. El alcohol al volante volvió a ser el triste protagonista de dos accidentes que, de pura casualidad, no terminaron en tragedia.

 

 

 

 

Los uniformados tuvieron que intervenir en dos puntos distintos de la ciudad para demorar a conductores que no solo pusieron en riesgo sus vidas, sino la de todos los vecinos que a esa hora ya andaban circulando.

 

 

 

 

El primer «bolonqui» ocurrió tempranito, a eso de las 4:45 de la madrugada, en el cruce de las avenidas La Libertad y Andresito. Allí, dos hombres que venían arriba de una moto perdieron el equilibrio y terminaron desparramados en el asfalto.

 

 

 

 

 

 

 

Por suerte para ellos, no venía ningún auto de frente y los golpes fueron leves. Pero cuando llegó la pipeta, saltó la verdad: el conductor tenía 2,34 gramos de alcohol, una cifra altísima, y su acompañante estaba todavía peor, con 2,85 g/l. Los dos terminaron demorados en la comisaría y la moto fue directo al corralón.

 

 

 

 

 

 

Un par de horas después, cerca de las 7:00, la alarma volvió a sonar en la zona de la avenida Italia y calle Laprida. Un hombre de 32 años, con domicilio en Leandro N. Alem, venía manejando un Renault Clio cuando, en una mala maniobra, se fue contra la vereda e impactó de lleno contra un poste de hormigón de alta tensión.

 

 

 

 

 

 

El golpe fue tan seco que el conductor tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Samic para que lo revisen los médicos.

 

 

 

Cuando la División Seguridad Vial llegó al lugar, se encontró con que el hombre no tenía ni un solo papel del auto encima. Para coronar la mañana, el test de alcoholemia le dio 1,51 g/l, lo que explica por qué el poste se le «cruzó» en el camino.

 

 

 

 

Al igual que en el caso anterior, el Clio quedó incautado y al conductor se le labró un acta por violar de punta a punta la Ley Nacional de Tránsito. Ahora, ambos deberán enfrentar multas pesadas por una irresponsabilidad que pudo haber costado vidas.