Javier Milei reunión legisladores

 

 

Reforma laboral Ganancias Senado Milei Patricia Bullrich Meta Descripción: Javier Milei ordenó no modificar el capítulo de Ganancias en la reforma laboral. Si los gobernadores no votan la baja del impuesto, el Ejecutivo prefiere que el artículo sea rechazado.

 

 

 

 

 

En los pasillos de la Casa Rosada el mensaje es corto, pero retumba con fuerza: «Si no quieren votarlo, que no lo voten». Con esta frase, el gobierno de Javier Milei decidió clausurar cualquier posibilidad de negociación sobre el capítulo de la reforma laboral que reduce el Impuesto a las Ganancias para sociedades.

A pesar de las intensas gestiones de los gobernadores por evitar un recorte en la masa coparticipable, el oficialismo se plantó en la intransigencia. No habrá compensaciones fiscales, no se coparticipará el impuesto al cheque y mucho menos se aceptará una aplicación gradual hasta 2028. Para el Ejecutivo, la prioridad es la reducción impositiva; si el costo es una derrota parcial en el recinto el próximo 11 de febrero, es un riesgo que están dispuestos a correr.

La estrategia: ¿Perder ahora para ganar en marzo?

 

 

 

 

 

 

En Balcarce 50 saben que los números están muy ajustados. Si bien la jefa de bloque, Patricia Bullrich, asegura tener más de 40 voluntades para la reforma en general, reconoce por lo bajo que el capítulo tributario es el «tendón de Aquiles» del proyecto.

Ante este escenario, la táctica oficialista dio un giro inesperado:

  • Resignación táctica: Si el artículo de Ganancias se cae por falta de votos, el Gobierno no hará un drama.

  • Segunda vuelta: Planean volver a impulsarlo en marzo, durante las sesiones ordinarias, dentro de un paquete de reforma tributaria más amplio donde creen tener «otras herramientas» para presionar.

 

 

 

 

Mesa chica y presión a los gobernadores

 

 

 

 

Para terminar de afinar el lápiz, se realizó una reunión de la mesa política donde participaron pesos pesados como Manuel Adorni, Diego Santilli, Santiago Caputo y Martín Menem. El objetivo fue doble: ordenar los votos para las extraordinarias y, sobre todo, desarticular una cumbre de mandatarios provinciales en el CFI que buscaba armar un frente común contra el ajuste.

Desde el entorno presidencial le bajan el tono al malestar de las provincias y aseguran que la negociación sigue fragmentada. El mensaje para los gobernadores es claro: no habrá «platita» extra para compensar la baja de Ganancias. El Gobierno prefiere que el artículo muera en el Senado antes que ceder un solo centímetro en su plan de ajuste y reforma fiscal.