El ministro de Economía confirmó que no se usará la canasta de 2018 para medir la inflación. Harán una nueva encuesta de hogares para reflejar el consumo post-pandemia.
En medio de una fuerte marejada técnica en el INDEC, que incluyó la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del organismo, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a marcar la cancha. El Gobierno decidió poner el freno de mano a la aplicación de la nueva metodología para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que debía debutar este próximo martes 10 de febrero.

Para Caputo, el cambio que se venía cocinando era, irónicamente, «viejo». La nueva canasta se iba a basar en la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares (ENGHo) de 2017/2018, un mundo que para el ministro ya no existe. «Entre ese año y hoy pasaron muchas cosas, como una pandemia. Los patrones de consumo de hoy difieren más con los de 2018 que los de 2018 con los de 2004», sentenció «Toto» en declaraciones televisivas, justificando por qué seguirán usando el método actual por un tiempo más.
Evitar sospechas en plena desinflación
La decisión tiene un trasfondo político y estratégico clave. El Gobierno está obsesionado con la transparencia del proceso de desinflación y sabe que cambiar el termómetro justo cuando la fiebre está bajando podría generar sospechas de manipulación.
«Como estamos muy confiados de que la inflación va a caer, no queremos dar lugar a especulaciones», explicó Caputo. Para el ministro y para el presidente Javier Milei, lo más sano es terminar la etapa de estabilización comparando «peras con peras» bajo la metodología que ya todos conocen.
¿Qué iba a cambiar en tu bolsillo?
La metodología postergada le daba un peso mucho mayor a los servicios (luz, gas, transporte, comunicaciones y vivienda) por sobre los alimentos y la ropa. En un contexto donde las tarifas están aumentando por la quita de subsidios, un índice que pondere más los servicios podría haber arrojado números de inflación más altos que el método actual, algo que el Gobierno prefiere evitar mientras consolida la baja de precios.
Lo que viene: una nueva encuesta post-pandemia
Caputo adelantó que el plan ahora es realizar una nueva encuesta nacional de hogares desde cero. El objetivo es que la próxima actualización del IPC refleje fielmente cómo compran los argentinos hoy, en la era de la post-pandemia y con los nuevos hábitos de consumo consolidados. Hasta que ese estudio no esté terminado y el proceso de desinflación no esté «blindado», el INDEC seguirá midiendo con la vara de siempre.




