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El muchacho manifestó identificarse espiritualmente con un ave. Subió a una altura considerable pero no pudo bajar. Al quebrarse la rama, cayó al vacío y debió ser asistido.

 

 

 

 

La provincia de Chaco fue escenario de uno de los episodios más bizarros de los que se tenga memoria en el último tiempo. Un joven que se identifica con la subcultura «therian» —personas que sienten una conexión espiritual profunda con los animales, al punto de autopercibirse como tales— terminó con una fractura y en la guardia de un hospital luego de intentar llevar su identidad a la práctica de una forma bastante arriesgada.

El muchacho, que manifestó ante los testigos sentirse identificado con un loro, decidió poner a prueba sus instintos y trepó a un árbol de gran porte, alcanzando una altura superior a los 20 metros. Lo que empezó como una experiencia personal terminó en un pedido de auxilio desesperado cuando, al llegar a la cima, se dio cuenta de que «las alas» no le servían para bajar y que el descenso por sus propios medios era imposible.

Una caída de película y traslado de urgencia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras los vecinos y transeúntes observaban con asombro y llamaban a los servicios de emergencia, la situación pasó del asombro al drama en cuestión de segundos:

  • El accidente: El joven permanecía agarrado a una rama mientras esperaba ayuda, pero la madera no aguantó el peso y el movimiento. La rama se quebró de golpe.

  • El impacto: El «joven loro» cayó al vacío desde una altura considerable, impactando fuertemente contra el suelo.

  • Atención médica: Personal de emergencias llegó al lugar y constató que el muchacho sufrió una fractura (aparentemente en una de sus extremidades), por lo que fue inmovilizado y trasladado de urgencia a un centro de salud local.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Advertencia de las autoridades

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras el insólito hecho, las autoridades recordaron a la gurisada y a la población en general que, más allá de las creencias o autopercepciones personales, las leyes de la física son iguales para todos. Trepar a semejantes alturas sin equipo de seguridad es una conducta de altísimo riesgo que pone en peligro la vida. Por ahora, el joven permanece internado recuperándose de las lesiones, lejos de las alturas y bajo cuidado médico profesional.