Desde la FECEM advirtieron que la morosidad se duplicó en seis meses. El consumo que exceda el tope de 150 kWh se pagará a tarifa plena.
El bolsillo de los misioneros se enfrenta a un nuevo y severo desafío. La decisión del Gobierno nacional de avanzar con la quita de subsidios a la energía eléctrica ha encendido las alarmas en la Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones (FECEM). El impacto no se debe a un aumento dispuesto por la provincia, sino al retiro del aporte estatal nacional, lo que obliga a que una gran parte del consumo residencial se abone a «precio pleno».
Ángel Kuzuka, presidente de la FECEM, detalló en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que el nuevo tope de subsidio es de apenas 150 kilovatios hora (kWh) mensuales. Bajo este esquema, el usuario solo recibirá ayuda estatal por ese bloque inicial, pagando aproximadamente el 50% de su valor, pero cualquier excedente será facturado sin ningún tipo de bonificación.
Sin aire para absorber costos
La situación de las prestatarias en el interior es crítica. Según Kuzuka, las cooperativas no cuentan con «resto financiero» para amortiguar el golpe y evitar que el usuario final reciba el impacto total. Los márgenes operativos están al límite debido al incremento constante en insumos dolarizados, combustibles y salarios.
«Nosotros tenemos que seguir funcionando con los mismos ingresos mientras todo sube. Eso hace cada vez más difícil sostener las inversiones y la calidad del servicio», advirtió el dirigente, remarcando que el sector arrastra dificultades estructurales desde hace años para mantener la infraestructura de redes.
El pedido por un trato diferencial
Misiones, al no contar con red de gas natural y depender exclusivamente de la electricidad, tiene un consumo promedio que supera ampliamente el tope de 150 kWh, especialmente en épocas de altas temperaturas. Desde la Federación gestionaron ante Nación elevar ese límite a 250 o 300 kWh para las provincias del NEA, pero la respuesta fue negativa.
En la práctica, un hogar que consume 300 kWh (un promedio estándar para una familia misionera) pagará la mitad de su factura a precio subsidiado y la otra mitad a tarifa plena, lo que representará un salto significativo en el monto final a pagar.
Morosidad duplicada y recesión regional
El dato más preocupante revelado por la FECEM es que la morosidad se duplicó en los últimos seis meses. Este fenómeno está directamente vinculado a la crisis que atraviesan los motores de la economía provincial:
Sector yerbatero: La crisis en el precio y la comercialización de la yerba resiente el movimiento comercial en los pueblos.
Obra pública: Su paralización afectó de forma directa a la industria maderera y la construcción.
Consumo interno: La caída de las ventas y el empleo reduce la capacidad de pago de los servicios básicos.
Ante la falta de pago, las cooperativas se ven obligadas a realizar cortes de servicio incluso con una o dos facturas vencidas, ya que deben cumplir con los pagos a la proveedora de energía para no quedar desfinanciadas.
Puntos clave del nuevo esquema energético
Por tratarse de una medida que afecta directamente la economía de los hogares y el funcionamiento de las entidades, se detallan los puntos centrales:
Tope de subsidio: 150 kWh por mes. El excedente se paga a tarifa plena (100%).
Naturaleza del aumento: No es una suba tarifaria local, sino el retiro del subsidio nacional.
Estado de las cooperativas: Operan con márgenes mínimos y sin capacidad de inversión en redes.
Impacto social: La morosidad creció un 100% en el último semestre por la recesión en sectores como la yerba y la madera.
Recomendación: Extremar el ahorro energético para no superar el umbral subsidiado.





