El director del organismo confirmó las cesantías para este viernes. Los trabajadores advierten que se compromete la seguridad aérea y la emisión de alertas por tormentas.
En medio de una semana marcada por fenómenos climáticos extremos y catástrofes cada ves mas frecuentes, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) enfrenta su propia tormenta interna.
Trabajadores del organismo denunciaron el despido inminente de 240 empleados civiles, una medida que reduce drásticamente la capacidad operativa del ente encargado de emitir alertas tempranas, proteger la navegación aérea y asistir al sector agropecuario.
La decisión fue confirmada por el propio director del SMN, Antonio José Mauad, quien ejecutará el ajuste por orden del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.
El plazo para la entrega de las listas de cesanteados vence este viernes 10 de abril, dejando a 130 estaciones del interior y a la sede central de Buenos Aires en una situación de vulnerabilidad técnica sin precedentes.
Un recorte que afecta la seguridad de todos
El impacto de esta medida no es solo administrativo, sino operativo y económico. Desde el sector laboral advirtieron que:
- Aeronáutica: Se compromete la precisión de los informes necesarios para el despegue y aterrizaje seguro de vuelos comerciales.
- Agro: Los productores perderán calidad en los pronósticos a mediano plazo, fundamentales para la siembra y cosecha.
- Población: La capacidad de monitoreo de tormentas severas, inundaciones e incendios se verá disminuida, dificultando la prevención de catástrofes.
Números en rojo
El SMN se encamina a quedar con solo 540 trabajadores civiles, una cifra ínfima comparada con los 1200 empleados que los especialistas consideran como dotación mínima para un servicio eficiente. Con un recorte superior al 30%, el organismo técnico más antiguo del país entra en una zona de parálisis funcional.





