Una joven de 24 años fue sorprendida por la División Investigaciones. Además de un paseador infantil, le secuestraron un lavarropas, una bicicleta y un triciclo de dudosa procedencia.
En un despliegue de la División Investigaciones, las autoridades lograron desbaratar lo que parecía ser una pequeña «sucursal» de objetos mal habidos en plena vía pública.
La implicada no solo fue capturada mientras intentaba vender un cochecito de bebé robado, sino que además escondía un verdadero arsenal de artículos de dudosa procedencia que la vinculan a una ola de robos domiciliarios en la zona.
La investigación se disparó tras la denuncia de una vecina de 25 años, residente de la calle Miguel Zubryscki, quien reportó que desconocidos habían ingresado a su casa para llevarse un paseador infantil.
Con los datos aportados, los agentes iniciaron tareas de campo y recorridas estratégicas, logrando localizar a la sospechosa justo cuando ofrecía el cochecito a los transeúntes.
Un botín bajo sospecha
Lo que sorprendió a los uniformados durante el procedimiento realizado este martes fue que la joven no solo tenía el paseador denunciado. En su poder se hallaron otros elementos que no pudo justificar: un lavarropas, una bicicleta y un triciclo. Las autoridades sospechan que estos objetos forman parte de una serie de hurtos registrados recientemente en distintos barrios de la ciudad de las flores.
Los investigadores no descartan que la joven forme parte de una banda dedicada a «vaciados» domiciliarios rápidos o que haya participado en otros ilícitos que aún no han sido esclarecidos. El paseador ya fue devuelto a su dueña, mientras se busca a los propietarios de los demás artículos secuestrados.





