Alejandro Álvarez anunció una comisión para redistribuir los fondos tras la Marcha Federal. La UBA advierte que sus hospitales podrían cerrar en 45 días por falta de pago.
En la antesala de una nueva Marcha Federal Universitaria, el Gobierno Nacional intenta contener un foco de conflicto centrado en la ejecución de fondos para los hospitales universitarios.
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, anunció que tras la movilización de este martes se convocará a los rectores para definir un nuevo criterio de distribución de una partida que asciende a casi $80 mil millones.
La disputa no involucra el presupuesto automático de las universidades, sino una partida específica del programa «Hospitales Universitarios». Según el Ministerio de Capital Humano, estos fondos se administraron históricamente de forma «arbitraria», por lo que decidieron suspender las transferencias hasta establecer parámetros técnicos.
Advertencia de la UBA y críticas cruzadas
Desde las universidades, la preocupación es crítica. La Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió que sus centros de salud podrían dejar de funcionar en 45 días si no se liberan los fondos.
Postura del Gobierno: Álvarez acusó a la UBA de pretender captar el 95% del total de la partida, dejando solo $4 mil millones para el resto de las instituciones del país.
El vicerrector Emiliano Yacobitti cuestionó la demora oficial. «No pueden no pagarle a los hospitales ni un peso hasta el quinto mes del año. No hay nada más irresponsable que no haber llamado hasta ahora para pagar alquileres de equipos oncológicos», sentenció.
Sin convocatoria oficial
Pese al anuncio mediático del subsecretario Álvarez, tanto el titular del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, como las autoridades de la UBA, aseguraron que hasta el momento no han recibido ninguna invitación formal para conformar la comisión de distribución.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, fue tajante al referirse a la resistencia de los rectores: «Se excusan en la autarquía para hacer lo que se les da la gana y no aceptar sugerencias». Por su parte, las universidades ratificaron su asistencia a cualquier mesa de diálogo, aunque mantienen la convocatoria a la marcha nacional ante la urgencia financiera.





