Lalo Stelatto gobernador 2027 Passalacqua baja

 

La tensión interna en Encuentro Misionero no cesa. Operadores buscan forzar la jubilación política de Passalacqua para imponer la candidatura del intendente más sobrevalorado del espacio.

 

 

 

La aparente calma que exhibe el principal espacio político oficialista de la provincia es solo la superficie de una feroz contienda de realpolitik que se libra bajo estricto hermetismo. Tras los últimos movimientos tácticos de la conducción central, la discusión interna abandonó los escenarios públicos para recluirse en los despachos, donde se ejecuta una estrategia coordinada para forzar el paso al costado de la máxima autoridad del Ejecutivo. 

 

 

 

La pulseada no busca romper la coalición, sino reconfigurar el casillero más alto de la boleta de cara a los próximos comicios, apelando a ofertas de «retiro dorado» y veladas advertencias sobre el riesgo de sufrir una derrota electoral irreversible.

 

 

 

El «baja de línea» y el repliegue de los leales

 

 

 

Tras la contundente intervención del conductor del espacio, Carlos Eduardo Rovira, en el ámbito legislativo la semana pasada —donde descartó su propia postulación pero dejó en claro ante la tropa quién “es el jefe”—, el tablero sufrió un fuerte reordenamiento. 

 

 

 

 

Varios de los dirigentes que días atrás habían sacado los pies del plato salieron rápidamente a hablar en todos lados, para reivindicar a Rovira como el líder indiscutido y “manda más del espacio”. El alineamiento fue tan drástico que incluso algunos interlocutores salieron prácticamente a pedir perdón por haber participado de la anterior «juntada» política organizada por el Gobernador, donde se había intentado inclinar la balanza a favor de la continuidad del Ejecutivo.

 

 

 

 

 

 

 

Kamikazes y «retiros dorados» en el Congreso

 

 

En las trincheras del «passalacquismo», el ministro Coordinador, Carlos “Kaco” Sartori, se mantiene como un auténtico kamikaze en esta pelea de facciones. El funcionario de confianza está jugando su capital político al 100% para intentar instalar la candidatura del actual mandatario, incluso a sabiendas de que la jugada le pueda costar «su propia cabeza».

 

 

 

 

En los pasillos oficiales se comenta que Sartori ya no tiene margen de retorno: sabe perfectamente que si el ungido es otro que no sea su jefe directo, su carrera política dentro de Encuentro Misionero estará prácticamente terminada (game over).

 

 

Aunque después del mensaje «del conductor» nadie mas de las filas del gobernador salió a tirar dardos en publico. Según supo este medio, desde el martes, después de una reunión de gabinete y la mesa chica, todo se negocia «a puertas adentro».

 

 

 

 

Sin embargo, la contraofensiva de la mesa chica rovirista sumó una fuerte presión de último momento. Operadores del espacio salieron formalmente a pedirle a Hugo Passalacqua que dé un paso al costado para dejarle el lugar de candidato a gobernador a Leonardo “Lalo” Stelatto, actual intendente de Posadas y poseedor de una cotizada gestión para mostrar.

 

 

 

 

Para endulzar el trago amargo y poner fin a su resistencia, la oferta del establishment incluye una candidatura legislativa a nivel nacional. En el histórico código de barras de la conducción partidaria, mandar a un dirigente al Congreso de la Nación es el equivalente a una «jubilación política» o un retiro con honores, una receta fija cada vez que se busca renovar las caras locales.

 

 

Presiones cruzadas: Intendentes vs. Militancia

 

 

Passalacqua, por su parte, no cede fácilmente en su voluntad de ir por la “re-relección” a la gobernación (sí o sí). Su estrategia de supervivencia se apoya en mostrarse rodeado por los intendentes del interior, bajo la premisa de que ellos son los dueños reales de los votos en el territorio. Pero la estructura central tiene herramientas de persuasión muy potentes: Rovira ya amenazó con avanzar en un proyecto para cortar la reelección indefinida de los jefes comunales, una sutil espada de Damocles reglamentaria para obligarlos a cambiar de rumbo y soltarle la mano al Gobernador.

 

 

 

acta intendentes ruiz de montoya passacqua

 

 

Por otro lado, la vieja militancia rovirista también empezó a horadar el discurso del Ejecutivo. Parientes cercanos y operadores de «Kico» Llera —quien ostenta un indiscutible rencor tras haber sido reemplazado de forma estrepitosa por «Kaco» Sartori— salieron a marcar la cancha públicamente con una frase tajante: «Los votos son de la militancia, no de los intendentes». Un misil directo a la línea de flotación de Passalacqua para instalar la idea de que el mandatario carece de poder territorial propio.

 

 

El factor de la imagen negativa y el «efecto pianta votos«

 

 

La campaña de damage control e inducción al retiro también se trasladó a los micrófonos. Uno de los periodistas locales con mayor récord de «carpetazos» e información filtrada por la conducción, como Alfredo Abrazián, sacó al aire en las últimas horas una durísima carta abierta dirigida al Gobernador, exigiéndole que desista de su postulación y le deje libre el camino a “Lalo” Stelatto.

 

 

El argumento técnico que esgrime el ala dura del rovirismo para forzar este recambio es estrictamente numérico: argumentan que tanto Rovira como Passalacqua arrastran actualmente una alta tasa de imagen negativa en los sondeos de opinión, lo que los transformaría en figuras «pianta votos» si sus nombres aparecen al frente de la boleta.

 

 

 

El mensaje finalizado que la conducción busca grabar a fuego en la dirigencia es drástico y no deja margen a las interpretaciones: «Si va Passalacqua, Encuentro Misionero pierde».