El candidato de la derecha obtuvo el 43,73% frente al 40,91% del oficialismo. El presidente Gustavo Petro rechazó el preconteo informático.
Los colombianos asistieron a las urnas en una jornada histórica que dejó un escenario político completamente abierto y cargado de polémica. Tras una campaña marcada por fuertes debates sobre el rumbo económico y los índices de seguridad, la paridad en el conteo oficial obligará a una nueva votación para definir al próximo inquilino de la Casa de Nariño, mientras desde el propio gobierno central patearon el tablero virtual al desconocer las cifras preliminares.
La jornada electoral cerró con un clima de fuerte incertidumbre institucional. Con el 99,90% de las mesas escrutadas, el candidato del derechista Partido de los Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, se impuso con el 43,73% de los votos.
Muy de cerca quedó el postulante del oficialista Pacto Histórico, Iván Cepeda, quien cosechó el 40,91%. Al no alcanzar ninguno la mitad más uno de los sufragios necesarios, ambos competidores deberán enfrentarse en una segunda vuelta electoral programada para el próximo 21 de junio.
Sin embargo, el dato que sacudió la noche llegó desde las redes sociales. El presidente Gustavo Petro desconoció abiertamente el conteo oficial y aseguró a través de su cuenta de X que como mandatario no acepta los resultados del preconteo. En su descargo, denunció que cientos de miles de votos fueron agregados de forma irregular al sistema informático y advirtió que únicamente validará el escrutinio definitivo que emitan los jueces de la República.
Alianzas exprés, festejos en el Caribe y repercusiones internacionales
Desde la ciudad de Barranquilla, el ganador de la primera vuelta celebró los resultados junto a su entorno familiar mediante un video donde aseguró que buscará cambiar la historia del país para siempre. En su discurso, destacó que más de 10 millones de ciudadanos se sumaron a su propuesta electoral y convocó a redoblar esfuerzos de cara a junio para derrotar lo que calificó como una tiranía.
Casi en paralelo, el tablero de alianzas empezó a moverse: la senadora conservadora Paloma Valencia, quien quedó relegada al tercer lugar con el 6,92% de los votos bajo el ala del Partido Centro Democrático, anunció públicamente que le dará su apoyo político de cara al balotaje.
El impacto de las urnas colombianas repercutió de inmediato en la región. Uno de los primeros mandatarios extranjeros en pronunciarse fue el presidente argentino Javier Milei, quien utilizó sus plataformas digitales para felicitar al candidato ganador de la jornada bajo la consigna «La Libertad Avanza». En su mensaje, el jefe de Estado argentino consideró que el resultado expresa el cansancio social frente al modelo del oficialismo e indicó que, de repetirse la tendencia en la segunda vuelta, el país vecino retomará un rumbo alineado con las ideas de la libertad y la propiedad.
Los comicios, en los que estaban habilitados para votar más de 41 millones de ciudadanos entre un total de 11 candidatos, se desarrollaron bajo un masivo despliegue de las fuerzas de seguridad para prevenir posibles ataques de organizaciones armadas en las zonas rurales, concluyendo la votación sin incidentes graves.






