El Servicio Meteorológico Nacional puso bajo advertencia naranja a Buenos Aires y la región mesopotámica, mientras que el nivel amarillo abarca al centro y norte nacional.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una amplia serie de alertas meteorológicas que abarca a más de la mitad del territorio argentino. La jornada estará marcada por lluvias intensas, probable caída de granizo, importante actividad eléctrica y ráfagas de viento muy fuertes, concentrándose el núcleo de mayor peligro sobre la provincia de Buenos Aires y la región mesopotámica.
Las zonas más afectadas: alerta naranja
El mapa oficial del SMN fijó el nivel de alerta naranja —que señala fenómenos potencialmente peligrosos para la población, los bienes y el medio ambiente— en varios sectores clave:
Provincia de Buenos Aires: Afecta a la mayor parte del territorio bonaerense, incluyendo el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la franja central, el norte provincial y la zona costera norte.
Región Mesopotámica y Litoral: Rige de manera completa para Entre Ríos y Corrientes, además del centro-este de Santa Fe. La advertencia también se extiende hacia áreas limítrofes de Misiones, Chaco y Formosa.
En estas zonas se prevén acumulados de agua significativos en cortos períodos de tiempo, viento muy intenso y caída ocasional de granizo.
Alerta amarilla en el centro y norte del país
Un extenso corredor del mapa nacional se encuentra bajo nivel amarillo, donde se registrarán tormentas y vientos de variada intensidad capaces de generar inconvenientes:
Centro y Cuyo: Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan y La Pampa.
Noroeste (NOA): Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero.
Patagonia Norte: Neuquén y el norte de Río Negro.
En contraposición, el sur patagónico —comprendido por Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego— se mantiene en nivel verde, sin alertas vigentes por este frente de tormentas.
Consejos y recomendaciones del SMN
Ante el mal tiempo, el organismo meteorológico difundió una serie de medidas de precaución para la comunidad:
Evitar circular: No salir a la vía pública salvo que sea estrictamente necesario durante los momentos más intensos de la tormenta.
Asegurar elementos: Retirar de balcones, patios y techos cualquier objeto suelto que pueda ser arrastrado por el viento.
Permanecer a resguardo: Buscar refugio en construcciones cerradas y mantenerse alejado de árboles, postes de luz y cables de electricidad.
Manejar con precaución: Mantener mayor distancia entre vehículos en calles y rutas, evitando transitar por zonas anegadas o inundadas.