La Justicia Federal dio un paso decisivo tras un pedido de la fiscalía. Múltiples procedimientos se concretaron este lunes en Misiones.
Una causa emblemática que conmocionó a la provincia durante casi dos décadas dio un vuelco determinante en las últimas horas. Tras años de reclamos, silencio y expedientes archivados, una serie de operativos ejecutados en distintos puntos del territorio misionero puso contra las cuerdas a quienes estuvieron en la mira desde el primer día.
Las medidas se concretaron este lunes a partir de un pedido formulado por la fiscal federal Silvina Gutiérrez y ordenado por la jueza Verónica Skanata, titular del Juzgado Federal de Posadas. La causa sobre la desaparición de Mario Fabián Golemba, caratulada desde 2021 como «desaparición forzada de persona», derivó en la detención de 16 policías —entre agentes en actividad y retirados— a manos de la Gendarmería Nacional. Además, hay un sospechoso que continúa prófugo y con pedido de captura internacional al presumirse que salió del país.
Las detenciones alcanzaron de manera masiva a todo el personal, permanente o transitorio, que prestaba servicios en la Comisaría de Dos de Mayo el 27 de marzo de 2008, fecha en la que el joven agricultor de 27 años fue visto por última vez. Entre los arrestados figura Ewaldo Katz, el comisario retirado que ejercía como jefe de esa dependencia.
Para la querella, encabezada por los abogados Rafael Pereyra Pigerl y María Vannela Vignolles, la figura del encubrimiento se transforma directamente en autoría, ya que el ocultamiento sistemático de información fue determinante para impedir el esclarecimiento del hecho.
Un reclamo de justicia que lleva 18 años
Aquel 27 de marzo de 2008, Mario salió de su casa en Picada Indumar con destino a Oberá para asistir a una consulta con una nutricionista, ya que planeaba aumentar de peso antes de su casamiento. La profesional médica fue la última persona que lo vio de manera acreditada. Cerca de las 15 horas, el joven mandó un mensaje avisando que volvería más tarde, pero jamás regresó.
Aunque al principio se especuló con hipótesis de partida voluntaria o suicidio, los testimonios clave aparecieron en 2009. Dos hombres que permanecían presos en la Comisaría de Dos de Mayo aseguraron a la familia haber visto a Mario esposado en la unidad policial esa misma noche, donde lo escucharon gritar que era inocente mientras lo golpeaban, antes de subirlo a un patrullero con rumbo desconocido.
A pesar de búsquedas y excavaciones que dieron resultado negativo a lo largo de los años, el cambio de carátula en 2021 a la órbita federal reabrió la causa con la declaración de testigos de identidad reservada e inspecciones oculares que respaldan los dichos sobre el paso de Golemba por la comisaría local.
Los 16 detenidos quedaron ahora a disposición de la Justicia Federal para ser sometidos a declaración indagatoria.





