Representantes de ambos espacios buscan establecer una mesa institucional para encauzar la gestión y la estrategia parlamentaria, aunque la tensión territorial en el interior plantea un escenario complejo.
Tras semanas de tironeos, declaraciones cruzadas y negociaciones bajo cuerda, la Casa Rosada vuelve a convertirse en el escenario central para medir el pulso de la relación entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA). La convocatoria formal reúne a figuras de peso de ambas filas: por el Poder Ejecutivo se sientan a la mesa Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem, mientras que en representación del partido liderado por Mauricio Macri asisten Cristian Ritondo y Fernando de Andreis.
La reunión es el correlato directo de un reciente llamado telefónico de media hora entre el propio Macri y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, donde se planteó la urgencia de establecer una mesa institucional permanente que ordene el vínculo en cuatro áreas críticas: gestión de gobierno, estrategia parlamentaria, convivencia partidaria y el armado electoral.
🤝 Reconstruir la confianza antes de firmar alianzas
Tanto en la cúpula amarilla como en los pasillos de Balcarce 50 predomina la cautela. Lejos de anunciar un acuerdo de cúpulas inminente, ambas partes coinciden en que el encuentro busca bajar las tensiones acumuladas y explorar coincidencias de fondo.
- Desde la conducción del PRO: Apuntan a dar un cauce previsible a las coincidencias legislativas, entendiendo que el espacio debe sostener un perfil propio que funcione como alternativa de cambio frente al populismo, pero marcando matices con el estilo libertario.
- Desde el entorno oficialista: Algunos referentes relativizan la envergadura del entendimiento y evitan sobredimensionar la cumbre, calificando el acercamiento como una etapa exploratoria inicial para medir voluntades reales.
⚠️ La interna provincial: El verdadero campo de batalla
Aunque en el Puerto de Buenos Aires se intente proyectar una agenda de entendimiento, el gran dilema metodológico de esta posible convergencia estalla en el interior del país, donde la convivencia cotidiana entre ambas estructuras es sumamente tensa.
El cruce de reproches por la fuga de cuadros es un denominador común en varias jurisdicciones. En diversos distritos se acumulan reclamos formales y expedientes donde el PRO exige la devolución de bancas a legisladores y concejales que decidieron migrar de espacio para alinearse directamente con la fuerza de Javier Milei.
[ CONVERGENCIA EN NACIÓN ] ──► [ RESISTENCIA EN PROVINCIAS ] ──► [ DISPUTA POR BANCAS Y CUADROS ]
📍 Misiones: Un mapa opositor completamente reconfigurado
El escenario en territorio misionero funciona como una muestra a escala de la complejidad que enfrenta la eventual alianza. En la provincia, el reordenamiento del arco opositor provocó un vaciamiento progresivo en la estructura de Propuesta Republicana:
- Éxodo de dirigentes: Una porción sustancial de la militancia radical que integraba el frente decidió tomar distancia, mientras que ediles y referentes con despliegue territorial optaron por pasarse a las filas lilas de LLA.
- Aislamiento institucional: En el mapa parlamentario local, el diputado provincial Horacio Loreiro ha quedado como el principal sostén de la sigla del PRO en Misiones, intentando preservar la identidad del partido en un contexto donde el voto opositor tiende a polarizar o reubicarse bajo el paraguas libertario.
El mas cercano a la Libertad Avanza en Misiones es el Senador Nacional Martin Goerling, que formaba parte del aquel grupo de «radicales pelucas» que poco a poco se fue diluyendo.
Sin un protocolo claro que resuelva las pujas territoriales, la intención de acordar en la Capital Federal chocará inevitablemente con la resistencia de los referentes locales que ya disputan espacio en los municipios y concejos del interior.





