La medida se llevó a cabo en un trabajo conjunto entre la Policía de Misiones y el municipio para mitigar la contaminación sonora y atender los reclamos vecinales.
Un conjunto de operativos preventivos concretados en distintos puntos de Bernardo de Irigoyen concluyó este jueves con la destrucción de 50 caños de escape antirreglamentarios. Los dispositivos habían sido decomisados a motocicletas que circulaban sin la homologación correspondiente.
Los elementos retirados de circulación presentaban modificaciones mecánicas diseñadas para elevar el nivel sonoro de los motores y generar ruidosas contraexplosiones. Estas fallas y alteraciones provocan constantes quejas de los vecinos debido a los ruidos molestos en la vía pública.
Tras la finalización de los trámites administrativos de cada secuestro, la Policía de Misiones y la Secretaría de Faltas de la Municipalidad de Bernardo de Irigoyen coordinaron la inutilización definitiva de las piezas para evitar que vuelvan a ser instaladas en otros rodados.
Desde las dependencias intervinientes señalaron que los controles viales continuarán de forma regular en la frontera, con el objetivo de fiscalizar la documentación, erradicar la contaminación acústica y garantizar la convivencia ciudadana.





