Familias de la Escuela 845 del barrio Cámpora manifestaron su alarma ante supuestos contagios de Influenza A. Exigen desinfección y licencias médicas inmediatas.
Un grupo de padres de la Escuela N.º 845, ubicada en el barrio Cámpora de Leandro N. Alem, manifestó públicamente su profunda preocupación ante la sospecha de un brote de Influenza A dentro de la institución educativa.
Según relataron a este medio, el temor se incrementó en las últimas horas debido a la aparente falta de medidas preventivas y sanitarias, mientras las actividades escolares continúan desarrollándose con normalidad.
La inquietud escaló luego de que trascendiera que una alumna contaría con un certificado médico oficial que confirma el diagnóstico de Influenza A (Gripe A). Las familias aseguran que el cuadro es de público conocimiento dentro del establecimiento, pero lamentan que aún no se hayan activado protocolos específicos de contención.
Los reclamos de la comunidad educativa
De acuerdo con el testimonio de los tutores, el malestar también radica en la respuesta obtenida por parte de la dirección del plantel. Sostienen que se les habría minimizado la situación bajo el argumento de que incluso algunos docentes presentan cuadros gripales estacionales y que esto no representa un motivo de alarma generalizada ni de suspensión de actividades.
«Todos saben lo que está pasando, vieron el papel de la chiquita pero no hacen nada. Queremos que se desinfecte la escuela por completo y se exija el reposo obligatorio para todos los que presenten síntomas», reclamó una de las madres, quien optó por resguardar su identidad por temor a represalias.
Siguen las clases normales
A pesar de la insistencia y la indignación de los tutores, hasta el momento las clases en la Escuela 845 no han sufrido interrupciones ni modificaciones en sus horarios habituales.
Ante este panorama, las familias solicitan formalmente la intervención de las autoridades de Salud Pública de la zona y del Consejo General de Educación (CGE) para que realicen una evaluación epidemiológica en el edificio, determinen la veracidad de la cepa y ejecuten las tareas de desinfección necesarias para garantizar la salud de los niños y del personal docente.
Hasta el momento no hay un dato oficial de que existan casos positivos de influenza A, pero son los padres los que manifiestan una enorme preocupación por los rumores que corren entre la comunidad de la escuela.





