Con el aval del ayatolá Khamenei, Irán aceptó el plan mediado por Pakistán. Habrá un «paso seguro» por el Estrecho de Ormuz coordinado por las fuerzas persas. Trump replicó el anuncio.
El canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, confirmó que la República Islámica aceptó los términos del alto el fuego de dos semanas mediado por Pakistán.
Lejos de mostrarse debilitado por el ultimátum de Washington, el gobierno de Teherán presentó el acuerdo como una «victoria estratégica», asegurando que sus fuerzas armadas solo cesarán las operaciones si Estados Unidos detiene sus amenazas de ataque.
El pacto cuenta con el aval directo del líder supremo, el ayatolá Mojtaba Khamenei. La pieza central del acuerdo es la apertura del Estrecho de Ormuz, aunque Irán dejó claro que el tránsito será «seguro» pero bajo la «coordinación de sus fuerzas armadas» y atendiendo a «limitaciones técnicas». Básicamente, Teherán abre la llave del petróleo mundial, pero mantiene la mano sobre el grifo durante los 14 días que duren las negociaciones en Islamabad.
Diplomacia en Islamabad y el plan de 10 puntos
Las conversaciones cara a cara entre los delegados de Donald Trump y los enviados iraníes se llevarán a cabo en la capital pakistaní. Irán ya puso sobre la mesa un plan de 10 puntos que incluye un protocolo de seguridad estricto. Trump, por su parte, mostró un gesto inusual de distensión al replicar el mensaje del canciller Araghchi en su red social Truth Social, validando el compromiso de detener las hostilidades con eje en la seguridad marítima.
El tablero mundial respira
La gran incógnita para las próximas dos semanas será si Estados Unidos aceptará que Irán mantenga el control operativo del Estrecho de Ormuz o si Washington exigirá una presencia internacional para garantizar que la «ventana de negociación» no sea utilizada por Teherán para rearmarse.





