El caso Josías Galeano sigue dando que hablar en la sociedad, por los puntos oscuros que tiene; pero en la justicia está todo parado y callado, y el cuerpo sigue en la morgue a la espera que el juez solicite una segunda autopsia
Axel Demonari, abogado de la familia de Josías, pidió al Juez de Instrucción de Oberá, Horacio Alarcón, que impute al cabo de policía Daniel Melnik, por considerarlo sospechoso del homicidio del adolescente de 15 año, cuyo cuerpo fue encontrado el pasado 3 de junio, en una zona de bañado de Oberá.
Llamativamente, Melnik junto a otros policías, quienes “hacían rondas” en busca de Josías, casi en la misma fecha de su desaparición, que sucedió el pasado 30 de abril, fueron trasladados por orden de Jefatura de Policía.
El Juez Alarcón se negó a este pedido, como también no accedió a la solicitud por parte de los familiares (padre y madre) de una segunda autopsia, ya que la primera, nunca reveló como fue la mecánica de la muerte de Josías. El magistrado tampoco acepta el pedido del abogado Demonari, para que una fuerza federal, independiente de la Policía de Misiones, lleve adelante las investigaciones del caso.
Para el juez, con el endeble testimonio de un conocido del único detenido por el crimen; “Koki” Techeira, quien se negó a declarar, el caso está prácticamente resuelto, y solo falta entregar partes del cuerpo, que sigue en la morgue judicial en Posadas a los familiares.
Diego Fagundez es el único testigo que sostiene el argumento y la versión oficial en esta causa.
Fagundez es un trabajador de la zona, quien afirma que Techeira le confesó haber matado a Josías Ezequiel Galeano. Según su testimonio, “Koki” reveló textualmente que se mandó una macana y mato al pibe.
Techeria le había hecho una llave, y con esta acción asfixió y mató al adolescente. Fagundez dice en su declaración; que dos jovencitos, los cuales él desconoce; mandados por “Koki” Techeira, lo vinieron a ver para que “le haga unos mandados”. Tenía que comprar mortadela y pan, y dárselo al acusado del crimen, para que se internara en el monte y desapareciera de Oberá para esconderse.
Cosa que no parece tan real, ya que “Koki” fue encontrado junto a una cuadrilla, tarefeando en yerbal de una colonia de San Vicente, donde fue detenido sin prestar resistencia o intento de fuga.
Otro detalle “que no cierra”, es que la confesión de Techeira a Fagundez, habría sido antes del Censo Argentina 2022, que se realizó el pasado 18 de mayo. Mientras que la autopsia, determinó que la muerte de Josías habría sucedido unos 25 días antes del hallazgo del cadáver.
Es decir que hay unos 16 o 17 días, entre la fecha que supuestamente Techeira mató a Josías, y el día 3 de marzo donde se produce el hallazgo.
También hay una versión por parte del mismo testigo, que dice que en la misma confesión, Techeira afirma que había enterrado el cuerpo en cercanías de Arroyo Yazá en Campo Viera, lugar que está a más de 20 kilómetros de Oberá.
Por otro lado, hay una gran cantidad de testimonios en la causa. Varios de ellos afirman haber visto el 29 de mayo, al Cabo Melnik y otros dos policías pertenecientes a la brigada de investigaciones, buscando y preguntando por el adolescente en el barrio Villa Banquita. Los mismos se movilizaban en el Fiat UNO rojo.
El testigo Mauro C. afirma que vio a Josías el 29 de mayo, y este le contó que había sufrido una golpiza en el barrio Villa Stemberg, por parte de policías que se movilizaban también en un Fiat UNO rojo, similar al vehículo de Melnik.
En una denuncia realizada el 16 de mayo en la Fiscalía de Instrucción Dos de Oberá, a cargo de Myriam Estela Silke, Carlonia Ramírez; madre de Josías, dice que el oficial Moreira y el cabo Melnik, antes de la desaparición del menor llegaron a su casa preguntando por su hijo. Los mismos habrían dicho al menor “Te encontramos en la calle pendejo y vos no la contás”
Esto sucedió ya que Josías y otros jóvenes, consumían drogas y habían estado involucrados en delitos menores. En la misma denuncia la madre cuenta que su hijo fue detenido de manera ilegal por la policía, y en una de estas ocasiones fue brutalmente golpeado. Tanto así que una vez; según la madre, lo dejaron en muy mal estado cerca de su casa, y Ramírez tuvo que llevar a su hijo al Hospital.
El mismo día 29, testigos dicen que Josías escapaba de un grupo de policías que le andaban buscando.
El lugar donde encontraron partes del cuerpo de Josías en total estado de descomposición, el cual le falta las piernas y un dedo, es un barrio prácticamente policial, por la cantidad de uniformados que viven en esta zona. Está a pocas cuadras de la seccional cuarta, donde prestaba servicio Melnik y donde la víctima había estado detenido. En el lugar hay una cancha, constantemente frecuentada por amigos de Josías, que nunca se percataron de la presencia del cadáver, como tampoco sintieron algún olor, por el estado de descomposición del cuerpo.
Esa misma zona, el 19 de mayo fue el epicentro de un aparatoso despliegue de búsqueda, con 300 efectivos, el cual fue encabezado por el propio jefe de la policía de Misiones, y fue la zona donde supuestamente fue visto por los policías, e inmediatamente escapó con Techeira, burlando la impresionante presencia policial, dejando una mochila, zapatillas y unos sándwiches de mortadela. Aunque según la autopsia, para esa fecha el adolecente ya estaba muerto.
Curiosamente, día 3 de junio, mismo día que encuentran el cadáver de Josías, Melnik y los otros tres policías de la brigada de investigaciones, sospechado de hostigar a la víctima, fueron trasladados a una comisaría de San Vicente.
Pasaron un poco más de dos meses de la desaparición de Josías Ezequiel Galeano, y más de un mes del hallazgo del cuerpo, pero hasta entonces la justicia no avanzó demasiado. Por ahora solo se basa en el testimonio de un testigo que “dice que”, el único detenido que se negó a declarar, le confesó el crimen.










