El procedimiento se llevó a cabo este martes en horas de la tarde. La policía logró incautar elementos vinculados a dos hechos delictivos denunciados recientemente.
Una serie de hechos delictivos que mantuvieron en vilo a los comerciantes de la avenida Libertad llegó a un punto de quiebre este martes. La investigación se centró en dos golpes perpetrados con pocas horas de diferencia, donde la violencia en los ingresos y la rapidez para sustraer grandes sumas de dinero fueron el denominador común.
El primer reporte llegó desde un supermercado, donde se constató el ingreso forzado durante la madrugada del 1 de marzo. Poco tiempo después, una verdulería situada sobre la misma arteria denunció la desaparición de una suma millonaria bajo una modalidad similar. Ante la gravedad de los hechos, la División Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional V inició un despliegue que combinó tareas de campo con análisis tecnológico.
El seguimiento y la interceptación
El trabajo conjunto con el personal de Cibercrimen fue fundamental para reconstruir los movimientos de los autores. Mediante el análisis exhaustivo de registros fílmicos de comercios vecinos y cámaras de seguridad pública, se lograron trazar líneas concretas que derivaron en una vigilancia sobre puntos estratégicos de la ciudad.
El operativo culminó este martes, cerca de las 14:30 horas, en las inmediaciones de la avenida Su Santidad Francisco. Allí, los efectivos interceptaron a un joven que se desplazaba por la zona y que, al momento del control, no pudo justificar la posesión de diversos elementos de dudosa procedencia.
Armas y sustancias prohibidas
Durante el procedimiento de requisa, los uniformados hallaron pruebas directas que vinculaban al sospechoso con los ilícitos, además de nuevos delitos en flagrancia. Se incautó una pistola calibre .22, una riñonera con dinero en efectivo y varios envoltorios que, tras la intervención de la División Drogas Peligrosas, dieron positivo para cocaína y marihuana.
Como resultado del despliegue, el investigado —un joven de 25 años identificado como Pablo Ezequiel O.— fue detenido y trasladado a la Comisaría Tercera. Actualmente, se encuentra a disposición tanto del Juzgado Federal de Puerto Iguazú como de la justicia provincial, mientras se intenta determinar si actuaba solo o formaba parte de una red dedicada al robo y la comercialización de estupefacientes.





