Sandra Pettovello

 

 

El 6 de enero arranca el sistema para que beneficiarios del programa Volver al Trabajo se capaciten. Se busca terminar con el asistencialismo peronista y los intermediarios.

 

 

 

El próximo 6 de enero se termina la espera y arranca una prueba de fuego para la política social argentina. El Ministerio de Capital Humano pondrá en marcha el plan piloto para que los beneficiarios de planes sociales dejen de ser simples receptores de «platita» del Estado y empiecen a formarse para el mundo laboral.

La idea es clara: pasar del asistencialismo que destruyó la cultura del trabajo a un sistema de capacitación en serio.

La movida apunta a los más de 900.000 beneficiarios del programa Volver al Trabajo (VAT). El objetivo es que los fondos, que hoy son unos $78.000, se transformen en vouchers educativos.

Esto es un golpe directo al corazón del sistema peronista, ese que históricamente despilfarró el dinero de la Nación y se robó el futuro de los argentinos creando «clientes» electorales en vez de trabajadores.

Durante años, los «curros» de las cooperativas y los intermediarios de los movimientos sociales se quedaron con una tajada de la guita que debía ir a la gente; ahora, Pettovello cortó de raíz esa intermediación.

El plan arranca con 20 elegidos que van a cursar dos meses de clases intensivas para recibirse de pintores de obra profesionales. Lo bueno es que acá no hay relato: los materiales y el curso los pone una empresa privada como Sinteplast, y el que no cumple con el 70% de asistencia, se queda afuera. Es el fin de la contraprestación de cartón y el inicio de la responsabilidad.

Un ojo puesto en cada hogar Pero la cosa no queda ahí. El Gobierno está armando el Sistema Integrado de Información Social (SIIS). Básicamente, una nube de datos donde se va a cruzar la información de Anses, Renaper, ARCA (ex AFIP) y hasta Salud. Con esto van a saber exactamente quién recibe qué y evitar que sigan apareciendo esos «vivos» que cobran cinco asignaciones diferentes mientras el país se hunde.

Además, evalúan unificar todo (AUH, Tarjeta Alimentar, Plan Mil Días) en una sola AUH Familiar. Es una forma de transparentar el gasto y dejar de emitir dinero para alimentar una burocracia que solo sirvió para tapar los agujeros que dejó la corrupción del gobierno anterior.

El Centro de Formación en La Paternal será el epicentro de este cambio que, si sale bien en esta prueba piloto, se va a extender a todos los municipios y provincias.