El joven de 27 años manejaba una Toyota Hilux y dio positivo en alcoholemia. El choque en cadena dejó a una ciclista de 73 años internada con riesgo de vida.
El violento choque en cadena paralizó una de las avenidas más transitadas del centro urbano de la capital. Tras un intenso rastreo de las cámaras de seguridad por parte de las brigadas policiales, un conductor se presentó rodeado de abogados mientras la víctima pelea por su vida en terapia intensiva.
El gravísimo hecho de tránsito ocurrió a las 08:20 de la mañana en el neurálgico cruce de la avenida Uruguay y la calle Lorenzini, en la ciudad de Posadas. Por el sector circulaba un automóvil de la marca Renault Logan, conducido por Claudio Roberto A., de 47 años. Según relató el automovilista, mientras avanzaba en sentido sur-norte, fue violentamente embestido desde atrás por una camioneta Toyota Hilux que, lejos de frenar para asistir a los involucrados, aceleró y se dio a la fuga a gran velocidad.
La brutalidad del golpe trasero provocó que el conductor del auto perdiera por completo el control del volante, cruzara de carril e impactara de frente contra una bicicleta en la que se desplazaba una mujer de 73 años, identificada como Elsa P. La vecina sufrió un golpe tremendo contra el asfalto y debió ser evacuada de urgencia absoluta por los paramédicos de la red de traslados hacia el Hospital Ramón Madariaga.
El diagnóstico de los peritos médicos policiales confirmó que la abuela presenta fractura de clavícula derecha y una gravísima fractura en la segunda vértebra cervical (axis) con compromiso de la médula, permaneciendo internada en estado crítico y con riesgo de vida inminente.
El caso dio un vuelco total pasadas las 14:00 horas, cuando la presión del rastreo policial forzó un movimiento inesperado. Un joven de 27 años, identificado como Enrique de Jesús R. —miembro activo de la Gendarmería Nacional—, se presentó de forma espontánea en la Comisaría Tercera junto a sus abogados defensores, reconociendo estar al mando de la camioneta Toyota Hilux SRX bajo la lupa.
Los especialistas de la Dirección General de Policía Científica realizaron minuciosos peritajes mecánicos sobre el rodado, determinando que los fragmentos plásticos y de pintura hallados esparcidos sobre la avenida coincidían de forma perfecta con los daños de su vehículo.
Además, los agentes le practicaron el test de alcoholemia, el cual arrojó un resultado positivo de 0,19 g/l de alcohol en sangre varias horas después del hecho. Por orden directa de la magistrada penal interviniente en la causa, el gendarme de 27 años quedó inmediatamente detenido en los calabozos policiales en averiguación de antecedentes, mientras las autoridades revisan las cámaras del sistema de videovigilancia de alta definición de la provincia para terminar de cerrar el expediente.






