El dirigente del FTEL desglosó los fondos que ingresan diariamente a la provincia. Aseguró que Educación recibe más de 1,3 millones de dólares por jornada.
En medio de un contexto de reclamos salariales y edilicios, el profesor de matemáticas y referente del Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha (FTEL), Carlos Lezcano, volvió a poner el foco en la transparencia de los recursos públicos.
A través de una publicación que rápidamente se viralizó en los grupos de docentes y padres, el líder gremial desglosó las millonarias cifras que, según sus datos, ingresan diariamente a la provincia de Misiones con destino específico a las aulas.
Lezcano, fiel a su formación profesional, utilizó los números para invitar a la sociedad a «dimensionar» el volumen de dinero que maneja el Estado provincial. Según su análisis basado en los ingresos de la jornada, la provincia recibió un total de $12.568.800.000, de los cuales una tajada importante corresponde exclusivamente al área educativa.
El desglose de los números
Para facilitar la comprensión, el dirigente docente realizó la conversión a moneda extranjera, arrojando resultados que invitan a la reflexión:
Monto diario para Educación: $1.824.400.000.
Equivalente en moneda extranjera: Tomando el cambio oficial del día, la cifra asciende a U$S 1.303.142,86.
El cálculo: Es decir, Misiones dispone de más de 1,3 millones de dólares por día para uso exclusivo en el sistema educativo.
Un llamado a los padres y la comunidad
Más allá de la frialdad de los datos, el planteo de Lezcano apunta directamente a la gestión de esos recursos en el territorio. «¿Cuántos de ese dinero están invirtiendo en tu escuela?», cuestionó con firmeza, instando a que cada familia misionera se involucre en el control de las inversiones escolares.
Para el Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha, existe una brecha notable entre los fondos que ingresan por coparticipación y leyes específicas y la realidad que se vive en los establecimientos, donde persisten problemas de infraestructura y salarios que no alcanzan a cubrir la canasta básica.
La publicación busca que el ciudadano común deje de ver los presupuestos como «números inalcanzables» y empiece a exigir respuestas concretas en el mantenimiento de techos, baños y materiales para los estudiantes.




