Dos bares de Candelaria fueron clausurados durante un operativo nocturno por falta de habilitación y medidas de seguridad. La policía inspeccionó locales y controló la zona.
La Unidad Regional X desplegó un amplio operativo nocturno en Candelaria y Garupá, donde se realizaron controles en locales bailables, bares, pooles y distintos espacios de entretenimiento. La mayoría de los establecimientos inspeccionados presentaba la documentación obligatoria y funcionaba con normalidad, con afluencias que variaban entre 50 y 90 personas.
Sin embargo, en Candelaria se detectaron dos bares que operaban con importantes irregularidades. El primero, ubicado sobre la avenida Roque Sáenz Peña, no contaba con ninguna habilitación vigente ni con las medidas de seguridad exigidas para su funcionamiento. Por orden del Juzgado de Faltas local, el lugar fue clausurado de manera preventiva hasta que regularice su situación.
El segundo caso se registró sobre la calle Paraguay, donde otro bar pool presentaba las mismas irregularidades: funcionaba sin documentación habilitante y sin dispositivos de seguridad esenciales. También fue cerrado de manera preventiva, siguiendo las directivas judiciales.
Según informaron desde la Policía, ambos cierres buscan garantizar que los propietarios cumplan con la normativa vigente y adecuen sus instalaciones para evitar riesgos en lugares con concurrencia masiva.
El operativo contó con la intervención del Grupo de Intervención Rápida, personal de las Comisarías 11.ª y de Candelaria, el Destacamento El Chogüí y las Divisiones Comando Fátima y Candelaria. Además de las inspecciones, se realizaron controles vehiculares, recorridas preventivas, patrullajes e identificación de personas en distintos barrios de ambas localidades.
Las autoridades confirmaron que este tipo de operativos continuarán como parte del esquema permanente de prevención en horarios nocturnos.







