El pequeño de un año y nueve meses sufrió graves quemaduras tras la rotura de una válvula de gas. Su padre, Hugo Gohlke, pide cadenas de oración mientras aguardan las 48 horas críticas.
El incidente ocurrió el pasado martes y redujo a escombros la vivienda familiar. Tras una primera atención en Oberá, el niño fue derivado a Posadas, donde atraviesa el periodo más complejo de su internación bajo monitoreo constante de sus signos vitales.
El hogar de la familia Gohlke en el barrio Gendarmería se convirtió en una trampa de fuego en cuestión de segundos. Según relató con profundo dolor su padre, Hugo Gohlke, el accidente se desencadenó cuando el pequeño de un año y nueve meses entró jugando a la cocina y, accidentalmente, provocó la rotura de una válvula de gas.
El contacto del fluido con la cocina aún caliente generó una explosión inmediata que alcanzó de lleno al menor. Como consecuencia de este estallido, el pequeño «Huguito» permanece hoy internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Pediátrico Fernando Barreyro de Posadas, con el 62% de su cuerpo afectado por las llamas.
El panorama médico es sumamente delicado y requiere de una vigilancia minuto a minuto. Aunque la parte respiratoria se encuentra estable, el trauma ha comenzado a generar complicaciones en su estabilidad hemodinámica, afectando la presión arterial y el ritmo cardíaco. El desenlace de esta etapa inicial depende de un factor biológico fundamental: la familia y los médicos aguardan que se cumplan las 48 horas críticas para observar si la piel del niño comienza el proceso de regeneración natural, un paso clave para su supervivencia y posterior recuperación.
Mientras tanto, la solidaridad de la comunidad de Campo Grande y de toda la provincia se ha volcado hacia la familia, que perdió absolutamente todos sus bienes materiales —incluyendo su casa, un vehículo y una motocicleta— en el incendio. Sin embargo, para Hugo Gohlke, quien debió pausar su trabajo como chofer para no despegarse del hospital, las pérdidas materiales son secundarias. «La salud de un hijo no se consigue en la esquina; tenemos fe en Dios», afirmó el padre, quien junto a su esposa encabeza el pedido de cadenas de oración para que el pequeño logre superar este trance y comenzar el largo camino de reconstrucción que tienen por delante.




