La desaparición del sello Renovador, los cambios drásticos en el Gabinete y la aparición de dos espacios políticos abren el debate sobre el futuro del gobierno provincial y parece que hay un estrategia detrás del toda la cortina de humo.
El 21 de abril no fue un día más en el tablero político provincial. Ese día se firmó, de manera sorpresiva, la partida de defunción del Frente Renovador de la Concordia —el sello erigido a comienzos de los 2000 tras la histórica ruptura con el esquema de Ramón Puerta— para darle paso a una nueva plataforma: Encuentro Misionero.
Lo que en un primer momento parecía un mero movimiento táctico para oxigenar la marca frente al desgaste de la gestión y el avance de la oposición, terminó desatando un temblor institucional de proporciones inéditas en el mapa local.
En cuestión de semanas, la fisonomía del poder cambió drásticamente. Lo que parecía un frente monolítico crujió en la superficie con el distanciamiento público entre el Gobernador Hugo Passalacqua y el propio conductor del espacio. La irrupción del sello Movimiento por lo que Viene!, la purga sistemática de segundas y terceras líneas en ministerios estratégicos y la remodelación de las cúpulas de organismos clave instalaron la sensación de una guerra total sin retorno.
Sin embargo, a medida que la pirotecnia de los decretos y los desplazamientos ocupa las portadas, en los pasillos del poder provincial emergen inconsistencias en el libreto que llevan a consultores y analistas a preguntarse si realmente estamos ante un choque destructivo o frente a un elaborado dispositivo de contención electoral.
🎭 Las «anomalías» del libreto: El hermetismo del «Fuerte» y la retórica del Gabinete
Hay cabos sueltos en el relato del divorcio político que no terminan de encajar con una crisis tradicional de gobernabilidad:
- La escenografía del 1 de mayo: Durante la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura, la cartelería de apoyo exclusivo a la figura del mandatario provincial lució llamativamente coordinada, semanas antes de que se formalizara el cismo definitivo.
- La disciplina del silencio: Resulta atípico en la política criolla que los funcionarios eyectados de sus cargos —varios de ellos con años de rodaje en la administración pública— no hayan emitido una sola declaración de despecho ni críticas a la gestión provincial. La orden de no abrir la boca se cumple a rajatabla.
- La única voz cantante: Salvo por las incursiones mediáticas del Jefe de Gabinete, Carlos “Kaco” Sartori, el resto de la tropa oficialista mantiene un hermetismo absoluto, mientras desde la trinchera del rovirismo se opta por el repliegue táctico y el bajo perfil.
La hipótesis de un choque de egos intransigente se enfrenta además con la realidad del calendario electoral: el Gobernador ratificó su intención de pelear la continuidad, mientras que desde la conducción central del partido se promueve la figura del alcalde posadeño, Leonardo «Lalo» Stelatto. En un escenario donde el tablero político se encamina hacia una fragmentación en cuatro tercios —con La Libertad Avanza y los frentes opositores disputando cada punto—, que el oficialismo vaya dividido en dos listas separadas equivaldría a un suicidio político con un techo del 25% de los votos.
¿Puede un ajedrecista experimentado cometer semejante error de cálculo, o hay una baraja oculta que cambia por completo la suma y resta de la contienda?
🃏 El «Ancho de Espadas»: La carta guardada que cambia el resultado de la suma
La respuesta a este enigma comenzó a filtrarse de manera reservada desde las mesas chicas del poder político. Lejos de ser una guerra a muerte, el hipotético «divorcio» respondería al diseño de un mecanismo jurídico-electoral capaz de absorber la oferta oficialista sin dispersar un solo sufragio.
Hay quienes dicen que en los despachos de la Cámara, se trabaja en el borrador de una reestructuración del sistema de votación provincial que acompañaría al paquete de reformas institucionales. La jugada maestra —el verdadero ancho de espadas redactado bajo estricto secreto— consiste en incorporar la Ley de Lemas para la categoría de Gobernador y Vicegobernador.
Con la restitución de este instrumento, el «cuento» es completamente distinto:
[ MECANISMO DE SUMA DE VOTOS – LEMA PROVINCIAL ]
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┌──────────────────────────────┴──────────────────────────────┐
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Sublema 1: Passalacqua Sublema 2: Stelatto
(Movimiento por lo que Viene!) (Encuentro Misionero)
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└──────────────────────────────┬──────────────────────────────┘
▼
SUMATORIA OBLIGATORIA DEL LEMA OFICIAL
VS
[ LISTAS OPOSITORAS SIN SUMATORIA ]
Bajo este esquema, la interna encarnizada deja de ser un riesgo para convertirse en una tenaza electoral: Passalacqua fideliza al votante tradicional e institucional del interior, mientras Stelatto capta al electorado urbano de la capital y áreas de influencia.
Al final del escrutinio, la sumatoria matemática de ambos sublemas se transfiere automáticamente a quien resulte más votado dentro de la estructura, garantizando que el oficialismo —incluso atravesando una profunda crisis de desgaste— logre superar holgadamente la fragmentación opositora.
A la espera de lo que suceda en el Congreso Nacional con la ley de colectoras y el esquema de votación para 2027, el borrador permanece guardado. El cacique político no ha perdido la maña: la «grieta» que monopoliza la atención no sería más que el escenario perfecto para que el poder, independientemente de quién levante la mano en el estrado, siga respondiendo a la misma arquitectura.









