detenido femicidio Noelia Fonseca

 

 

Justicia por Noelia Fonseca. La Policía de Misiones capturó al acusado de 24 años este lunes. Secuestraron un arma calibre .32 y una mochila. El hombre dijo que se iba a entregar.

 

 

 

Bernardo de Irigoyen. Después de casi 30 horas de operativos cerrojo y rastrillajes por todo el monte y la zona urbana de la frontera, la Policía de Misiones logró poner tras las rejas al presunto autor del disparo que terminó con la vida de Noelia Luciana Fonseca (30).

 

 

 

 

El despliegue policial fue total desde que el domingo a las 4 de la mañana hallaron a Noelia sin vida sobre su cama en el barrio Obrero, con un balazo en el ojo. Los investigadores ya le pisaban los talones y el cerco se cerró finalmente este lunes, cerca de las 9:00, cuando una patrulla interceptó al sospechoso.

 

 

 

 

 

El joven, identificado como Emerson Tomás G. (24), no estaba solo: andaba en compañía de su empleador. Al verse rodeado por el retén policial, el muchacho intentó ensayar una última defensa y manifestó a los gritos que justo «se estaba dirigiendo a la comisaría para entregarse».

 

 

 

 

 

Sin embargo, los investigadores no le creen una palabra y ahora también ponen la lupa sobre el patrón, para ver si no lo estuvo ayudando a esconderse o a intentar escapar del pueblo.

 

 

 

 

El arma del crimen Durante el procedimiento, los uniformados no solo esposaron al acusado, sino que también encontraron pruebas que lo hunden. Secuestraron una mochila y un revólver calibre .32 de industria brasileña, con cartuchos y hasta una vaina servida. Todo indica que esa sería el arma utilizada para el ataque.

 

 

 

 

El cuerpo de Noelia ya fue enviado para la autopsia para confirmar los detalles que el médico policial adelantó (traumatismo de cráneo severo por el disparo), mientras que el detenido fue llevado derecho a la Comisaría de la Mujer.

 

 

 

Ahora la Justicia deberá determinar si este sujeto actuó solo y qué relación mantenía con la víctima, en una causa que tiene a todo Irigoyen pidiendo que no lo larguen más.