El organismo internacional investiga agresiones, fallas de seguridad, cánticos discriminatorios y manifestaciones políticas.
La Comisión Disciplinaria de la FIFA oficializó la apertura de un expediente formal contra la dirigencia del fútbol argentino y miembros del plantel tras los graves disturbios ocurridos al cierre de la definición del torneo disputado en Estados Unidos.
La medida se fundamenta en un informe técnico elaborado por el instructor de ética designado para supervisar el certamen.
El catálogo de acusaciones sobre la entidad madre del fútbol nacional abarca faltas graves al Código Disciplinario: desacatos en materia de orden y seguridad, demoras en el inicio de los encuentros, falta de cumplimiento en los protocolos oficiales y el lanzamiento de proyectiles desde las tribunas durante diversas jornadas de la competencia. A esto se le suman denuncias por cánticos y gestos de índole discriminatoria.
El expediente también pone bajo la lupa la exhibición de pancartas con consignas políticas tras el cruce ante el seleccionado inglés, un hecho expresamente vedado por las reglamentaciones internacionales.
En cuanto a los involucrados a título individual —que incluyen a Nahuel Molina, Leandro Paredes, Thiago Almada, el colaborador técnico Roberto Ayala y el español Gavi—, se evalúan cargos que van desde agresiones físicas hasta conducta antideportiva, abriéndose ahora el plazo legal para la presentación de los descargas correspondientes.





