Ante el avance del proyecto oficialista, el triunvirato de la CGT inicia recorridas por el interior. Buscan convencer a mandatarios como Passalacqua, Pullaro y Torres de que la modernización laboral es «inconstitucional» y que solo profundizará la crisis en las pymes.
La batalla por la Reforma Laboral entró en una fase de diplomacia sindical intensa. Con el fantasma de un paro general sobrevolando, la cúpula de la CGT decidió cambiar la estrategia: si no pueden doblarle el brazo a Javier Milei en la Casa Rosada, intentarán convencer a los dueños de los votos en el Congreso: los gobernadores.
El plan consiste en una gira federal encabezada por Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello. El objetivo es claro: sentarse con los mandatarios de las provincias peronistas y los del bloque Provincias Unidas para advertirles que el proyecto oficialista es una «trampa» que destruirá el tejido industrial. Sin embargo, la tarea no será fácil. En las reuniones previas con figuras como Maximiliano Pullaro (Santa Fe) e Ignacio Torres (Chubut), la respuesta fue ambigua: los gobernadores coinciden en que hace falta una «modernización» para blanquear empleados, pero no quieren quedar como los verdugos de los derechos adquiridos.
Los puntos calientes de la negociación:
La mirada Pyme vs. la mirada Sindical: Mientras la CGT denuncia que se busca «profundizar la precariedad», gobernadores como Pullaro sostienen que la ley actual asfixia a las pequeñas empresas. «Necesitamos una ley que permita a las pymes sostener empleos y pasar a la gente al blanco», repiten desde el entorno santafesino.
El factor Ganancias: Esta es la «moneda de cambio» que más le duele a las provincias. La reforma incluye cambios en Ganancias que reducirían la recaudación coparticipable. La CGT sabe que este es el punto débil donde puede presionar a los gobernadores para que retaceen su apoyo.
La amenaza judicial: Jorge Sola, cosecretario de la CGT, fue tajante: si la ley pasa el filtro del Congreso, se topará con un muro en los tribunales. «Los jueces del trabajo se la van a tumbar porque es inconstitucional», aseguró, denunciando que el proyecto se negocia «entre gallos y medianoche».
Para Misiones, la posición de Hugo Passalacqua es mirada con lupa por la central obrera local. La provincia recibió recientemente fondos millonarios de ATN, lo que sugiere un alineamiento pragmático con Nación. La CGT buscará demostrarle a los mandatarios que la crisis no es por la legislación laboral, sino por una política económica que «prioriza lo financiero y abandona la productividad». La gira recién comienza y el clima en las provincias promete ser el termómetro de lo que pasará en el recinto en febrero.



