Josias Galeano

 

El hallazgo del cuerpo sin vida de Josías Galeano de 15 años, genero todo tipo de reacciones en la sociedad y los medios.

 

 

 

Por un lado están los que creen que “Koki” Texeira fue el causante de la fuga de Josías y quien luego termina ejecutándolo. En otro extremo están los que sospechan que las fuerzas policiales tuvieron algo que ver con la desaparición, tal es el caso de la propia madre del adolescente. Pero más allá de estas suspicacias, será la justicia la que tendría que determinar, qué pasó con entre el 30 de abril y el 3 de mayo.

 

 

 

La cronología de la desaparición y peor desenlace anunciado 

 

 

 

El sábado 30 de abril, a las 13:30, Josías le pide “unos pesos” a su madre para ir cortarse el pelo, en una barbería donde acostumbraba hacerse sus cortes. “No vuelvas tarde” le dijo la madre, antes que su silueta desapareciera por completo del patio de su casa, ubicada en el barrio Villa Blanquita.

 

 

 

Pasaron las horas y Josías no aparecía. La madre se comunica con su ex marido, el padre del adolescente quien es policía y presta servicio en la Seccional Segunda de Oberá, y este llamó a sus colegas y comenzaron con la búsqueda.

 

 

 

Pasaron los días y no había rastros del chico, parecía como si le hubiera tragado la tierra. Pero comenzaron a surgir rumores y versiones de todo tipo, había personas que afirmaban ver a Josías aquí y allá. Otros tomaban en cuenta algunas cuestiones de la vida del menor, para sacar conclusiones.

 

 

 

Josías tenía problemas con la droga desde los 10 años. Según relato la madre, había cometido algunos delitos. La progenitora dice que pidió ayuda para tratar a su hijo, pero nadie le prestó la más mínima importancia.

 

 

 

 

Por aquellos primero días de búsqueda, un testigo afirma que el 29 de abril; un día antes de la desaparición, vio a dos policías quienes serían el oficial Junior Moreira y el cabo Daniel Machado, pertenecientes a la Seccional Cuarta, a bordo de un Fiat UNO color rojo, quienes recorrían Villa Blanquita preguntando por Josías. Esta persona declaró como testigo en la causa.

 

 

 

En la segunda semana de búsqueda, la asociación civil Missing Children Argentina, publica en su página oficial y en varias redes sociales sobre la desaparición del menor, y la causa toma impulso mediático nacional e internacional.

 

 

 

 

El 15 de mayo, la madre de Josías habla con el diario “El Territorio”, y cuenta que realizaría una denuncia en la fiscalía, porque su hijo habría sido víctima de continuo maltrato físico y amenazas por parte de policías.

 

 

 

Josías en ocasiones trabajaba cuidando autos frente al Casino de Oberá, en ese contexto, Carolina Ramírez, afirma que una semana antes de la desaparición, su hijo había sido detenido por la policía en averiguación de algunos ilícitos. La mujer cuenta que lo detenían, lo tenían unas cinco horas en la seccional cuarta, luego lo llevaba hasta su casa muy golpeado. En una oportunidad tuvo que llevarle al hospital, ya que lo habían dejado bastante magullado, con heridas en el rosto y las piernas.

 

 

 

Josías le había dicho; “Mami, los policías me pegan” cuenta Ramírez al matutino provincial.

 

 

 

 

En la misma nota, la mujer afirma que en la Seccional Cuarta, un oficial le dijo un oficial: “Su hijo es un delincuente, y donde le encontremos le vamos a levantar y le vamos a cagar a palos”.

 

 

 

La madre habla de la polémica foto, que la Unidad Regional II de Oberá, difundió para la búsqueda de Josías Ezequiel Galeno. En la imagen aparece Josías Galeano, con el ojo morado y parado frente a un patrullero en la esquina de Gobernador Barreyro y Erasmie, pleno centro de Oberá.

 

 

 

 

Nadie supo explicar exactamente cuando tomaron esa foto. Desde adentro de la fuerza, le dijeron a la madre que la foto fue tomada el 6 de mayo; es decir 6 días después de la desaparición. Luego se desdijeron y afirmaron que fue tomada en el mes abril, pero en concreto nadie supo explicar la fecha exacta de toma fotográfica, y tampoco revisaron las cámaras del lugar, para saber que paso con el menor después que le tomaron la fotografía.

 

 

 

Ya para ese entonces, 18 días antes del triste final de la historia, la madre afirma; «El jefe de la Brigada me dijo: “Te voy a ser sincero, él acá en Oberá no está porque se recorrió todos los barrios y no aparece. Tenemos que empezar todo de cero’. Hasta me llegó a decir que por ahí mi hijo se pasó de droga y lo enterraron por ahí, como para que me prepare para lo peor, parece. Ya no sé qué pensar y tengo mucho miedo”.

 

 

 

El funcionario tenía razón, ya que para esa fecha, según el análisis de los forenses, el menor ya estaba muerto.

 

 

 

Desde entonces; pedían que las fuerzas nacionales se hicieran cargo de la búsqueda y el apartamiento de la policía de Misiones del caso. Pero la justicia recién hizo  lugar a medias, varias semanas después, cuando el CPPT, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el Comité Nacional de Prevención de la Tortura (CNPT) recomendaron el apartamiento de la Policía de Misiones. Desde entonces Gendarmería comenzó a colaborar en los rastrillajes de búsqueda, aunque la policía seguía comandando los operativos.

 

 

 

El 19 de mayo; la policía de Misiones monta un gran operativo con 250 efectivos, encabezado por el mismo jefe de la Policía de Misiones, el comisario general Carlos Merlo, en la calle Picada Argentina camino al paraje Las Treinta, donde según averiguaciones de la policía, habrían visto a Josías en compañía de otros jóvenes en una construcción abandonada ubicada en el sitio. En este operativo encontraron una mochila, fiambres y un par de zapatillas que serían de Josías. Según datos policiales, el menor huyo y se escondió en el monte al notar tamaño despliegue de las fuerzas de seguridad

 

 

busqueda galeano

 

 

Esto pasaba 14 días antes del hallazgo del cuerpo. Teniendo en cuenta lo que dice la autopsia, cuyo resultado dice que el adolecente murió hace unos 20 días atrás,  para ese entonces Josías ya estaba sin vida.

 

 

 

El 20 de mayo los padres tuvieron una audiencia con el Gobernador Oscar Herrera Ahuad, quien puso a disposición de la familia todos los recursos necesarios para encontrar al menor. E incluso anunció que habría una recompensa para quien aporte datos fehacientes que permitiera ubicar a Josías.

 

 

 

Por tierra y por aire, mediante el helicóptero de la policía de Misiones; se realizaban las búsquedas. Los canes rastreadores recorrían olfateando cada rincón, cada barrio de Oberá, pero al finalizar cada jornada, no había ningún indicio o pista que pudiera desembocar en el hallazgo.

 

 

 

 

Eso sí, las versiones surgían como en una fuente inagotable. Tanto por parte de particulares, que afirmaban haber visto al menor en Capo Viera, Campo Grande, abordando un ómnibus en compañía de un hombre rumbo a Iguazú, infinidad de versionas.

 

 

 

 

Desde la policía, “se filtra” la versión que Josías andaba con un tal “Koki” Texeira, conocido ampón de la zona, aunque la policía no reconoce haber difundido esta versión. Más tarde “se filtran audios” donde daba cuenta que “Koki” había asesinado a Josías.

 

 

 

 

 

Era tanto el afán que tenían las autoridades por terminar con el tema y parar con la movidas mediáticas que iban a contramano de las versiones oficiales, que el miércoles 25 de mayo, minutos antes de que comience la primera marcha en Oberá por la aparición de Josías, la policía fue hasta la casa de la madre, para avisar que habían encontrado al menor.

 

 

 

 

“Les tengo que contar que 15 minutos antes de venir para acá, la Policía fue a mi casa y me dijeron que me tenía que quedar porque un testigo dijo que a la tarde le vio a Josías caminando por el barrio. Que tenía la misma campera con la que desapareció y que estaba yendo a mi casa. Hicieron eso para que yo no participe de esta convocatoria. La prueba es que Josías no apareció. Es una vergüenza cómo juegan con mi dolor” Manifestó la mujer en la marcha.

 

 

 

El 27 de mayo, el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT) remitió una nota al juzgado a cargo de la investigación de la desaparición de Josías Galeano, solicitando información e instando a tomar las medidas necesarias que garanticen que su búsqueda se ajuste a estándares internacionales en materia de desaparición forzada.

 

 

 

 

El 28 de mayo, la búsqueda se centra en el Arroyo Yazá de Campo Viera, donde supuestamente, según el guion “polimediatico”; Josías habría sido visto caminando en una zona de monte, con un machete en mano, y cuando intentaron identificarlo salió corriendo. Apareció también la versión oficial que; Andrés Rogelio “Koki” Texeira; compañero de andanzas del adolescente, a través de un audio reveló que hacía dos semanas, había llevado comida al menor que se encontraba escondido en ese lugar por un robo. Todo estas versiones; según la autopsia son post mortem.

 

 

 

A todo esto “Koki” fue detenido en San Vicente, cuando salía de un yerbal donde se encontraba tarefeando.

 

 

 

El miércoles 1 de junio, realizan la segunda marcha en el Centro Cívico de Oberá. Horas antes, habían ordenado secuestrar el teléfono de la madre de Josías. Surge una disparatada versión, que decía que Carolina Ramírez, la madre, podría tener al menor en su casa y seguía buscando y haciendo “mucho ruido” en los medios.

 

 

 

 

El 2 de Junio fue un día muy agitado en las fuerzas intervinientes, aunque ese jueves no hubieron demasiados o casi ni un operativo de búsqueda. Todo se concentra en una confesión de “Koki” delincuente con frondoso prontuario por robos y estafas, quien desde la clandestinidad, se había comunicado con un familiar del menor, pidiendo dinero para seguir huyendo. Supuestamente, Texeira afirmaba que luego de una discusión con Josías, lo mató y lo enterró. Por otro lado, un vecino habría dicho a la policía que llevaba comida a un hombre de 24 años, que sería Texeira y en un momento le confesó que mató a su compañero.

 

 

 

 

 

El triste desenlace del caso Josías Galeano 

 

 

El viernes 3, Toda la búsqueda se realiza en base a los dichos de “Koki”. Ya cuando casi caía la noche; aproximadamente a las 19 Hs, en un gran operativo con los medios presentes en el lugar, encontraron un cuerpo en el Barrio San Miguel en el límite con Villa Stemberg, lugar que fue varias veces rastrillado pero nunca hubo resultado positivo. Aparentemente sería el cuerpo de Josías (Horas más tarde fue confirmado)

 

 

 

El hallazgo se produce “supuestamente” después de la confesión de “Koki” Texeira, quien habría revelado donde enterró el cuerpo.

 

 

 

Aquí hay dos cosas que no coinciden: 1 – El cuerpo no estaba enterrado como “supuestamente” decía Texeira, fue encontrado en un bañado, prácticamente flotando.

2 – Desde la policía desmienten la versión de la confesión de Texeira. Alegan que la fuerza no puede tomar declaraciones a los detenidos.

 

 

 

 

El cuerpo encontrado fue sacado del lugar por los bomberos voluntarios de Oberá y llevado a la Comisaria Cuarta de esta ciudad. Misma sede policial la cual la madre denuncia que su hijo había estado detenido y esposado de manera ilegal. También según la madre, había sido golpeado por uniformados de esta comisaria. El cuerpo estuvo 12 horas en esta sede policíaca; denunciada por apremios ilegales y luego recién fue trasladado a la morgue del poder judicial en Posadas, donde se realizó la autopsia.

 

 

 

 

El sábado 4, finalizó la autopsia, que solo arrojó el dato que la muerte se produjo hace unos veinte días atrás. Los peritos no pudieron determinar cuál fue la causa de muerte de Josías Ezequiel Galeano.