Una mujer de 31 años fue engañada por un falso comprador que se hizo pasar por militar para robarle su Citroën C3. La Policía de Misiones recuperó el rodado en el barrio Santa Clara 3 de Garupá.
Hay que tener un «tupe» bárbaro para mandarse una estafa así, pero en Misiones parece que la creatividad para lo ajeno no tiene límites. Esta madrugada, la División Investigaciones de Garupá logró recuperar un Citroën C3 Aircross que había desaparecido ayer tras una jugada de manual de «cuento del tío».
Todo empezó en el mundo digital. Una vecina de 31 años puso su auto a la venta por redes sociales y «picó» un supuesto comprador. Quedaron en encontrarse para ver el fierro, pero el delincuente ya tenía todo el libreto armado.
El tipo se presentó como alguien vinculado al Ejército Argentino y, con un chamuyo de aquellos, convenció a la dueña de ir hasta las avenidas Alem y San Martín para «hacer la verificación» del rodado frente al predio militar.
El desplante en el portón
Cuando llegaron a las puertas del Ejército, el estafador se puso serio y le dijo a la mujer que ella no podía entrar porque «era personal ajeno a la fuerza». Le pidió que se bajara, que él entraba solo, daba la vuelta y salía. La mujer, de buena fe, le hizo caso. El tipo se subió al Citroën, aceleró y no lo vio más. Por supuesto, bloqueó llamadas, borró mensajes y desapareció del mapa.
El auto «clavado» en Garupá
Apenas la mujer hizo la denuncia, los investigadores de Garupá, junto a las comisarías 5ta y 14ta, se pusieron en campaña. No pasó mucho tiempo hasta que el rastro los llevó al barrio Santa Clara 3.
Resulta que el ladrón no llegó muy lejos. El auto tuvo un desperfecto mecánico (el karma, que le dicen) y el delincuente no tuvo mejor idea que dejarlo «encanutado» en la casa de un conocido. Le dijo al dueño de la vivienda que el coche se le había roto y que después volvía. Cuando cayó la policía, el dueño de casa no quiso saber nada de líos y entregó las llaves voluntariamente.
Búsqueda del responsable
Por ahora, el Citroën ya volvió a manos de la justicia para ser entregado a su dueña. Del «falso militar» todavía no hay noticias, pero la policía ya le tiene la ficha y están tras sus pasos. El Juzgado interviniente ordenó tomarle declaración al hombre que guardó el auto para ver si ayuda a cerrar el círculo sobre el estafador.





