El Diputado Cristian Castro (PAyS) analiza con datos por qué el precio de la yerba cae pese a que las exportaciones subieron un 63% y no hay exceso de oferta.
En medio de la incertidumbre que atraviesa la chacra misionera, el CPN y Diputado Provincial Cristian Castro (PAyS) presentó un análisis detallado que pone en duda el argumento tradicional de que «la yerba baja porque sobra producción». Según los datos expuestos, la crisis actual no responde a una cuestión técnica de oferta y demanda, sino a un cambio radical en las reglas de juego políticas y comerciales.
El informe destaca que entre 2021 y 2025, la producción de hoja verde se mantuvo estable (apenas creció un 0,8%). Sin embargo, la demanda total neta subió un 7,7%, traccionada por un salto histórico en las exportaciones, que crecieron un 63,3%. Este dato resulta clave: el mundo consume más yerba misionera que nunca, pero el productor recibe pagos a plazos de hasta 180 días.
El factor INYM: De la regulación al libre mercado
Para Castro, la diferencia sustancial entre la prosperidad de 2021 y la crisis de 2025 radica en la desregulación del sector.
En 2021: Con un INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) activo, se regulaban precios, plazos y condiciones de pago. El mercado estaba equilibrado y el productor tenía poder de negociación.
En 2025: Con el vaciamiento de funciones del organismo, el mercado quedó librado a la «posición dominante» de los sectores concentrados.
El diputado advierte que, aunque la industria hoy compra más de lo que se produce (presentando un excedente negativo de 52 millones de kilos), esto no se traduce en mejores precios. Por el contrario, el pequeño productor termina financiando a los grandes molinos y exportadores mediante pagos postergados y cheques a largo plazo.
Una discusión política, no técnica
El análisis concluye que la yerba se ha transformado en un negocio financiero donde el ajuste recae sobre el eslabón más débil de la cadena. «En 2021 el productor cobraba bien porque había Estado y reglas; hoy se paga mal porque el mercado quedó librado a actores concentrados», sentencia el legislador del PAyS.
Finalmente, el Diputado Cristian Castro sostiene que el futuro de la actividad yerbatera depende de una decisión política: volver a esquemas de equilibrio social y productivo o permitir que el pequeño productor sea condenado a la pérdida sistemática, incluso en un contexto de ventas récord al exterior.






