renuncio Carlos Casares

 

 

Carlos Casares renunció a la intervención de Enargas tras ser excluido del nuevo ente unificado de energía que nacerá en marzo. Su salida se suma a las de Transporte, Trenes y la UIF, marcando un jueves negro para la gestión nacional en plena reforma del Estado.

 

 

 

 

El Gobierno de Javier Milei atraviesa una de sus jornadas más inestables en términos de organigrama. En un lapso de apenas 24 horas, cinco altos funcionarios pegaron el portazo o fueron invitados a retirarse. El último en sumarse a esta lista es Carlos Casares, quien hasta hoy comandaba la intervención del Enargas.

 

 

 

 

  • La salida de Casares no es un dato menor: ocurre en el corazón del invierno (en términos de planificación energética) y en medio de la incertidumbre por los nuevos cuadros tarifarios. En su carta de despedida, el exfuncionario dejó entrever un sabor amargo: se presentó a concurso para formar parte del nuevo Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (que unificará al Enargas y al ENRE desde el 1 de marzo de 2026), pero le bajaron el pulgar. «No he satisfecho vuestras expectativas y/o no cuento ya con vuestra confianza», disparó en su texto de renuncia.

 

 

 

El «efecto dominó» que sacude a la Rosada:

 

 

  • La renuncia de Casares es la quinta en un día frenético que incluyó cambios en:
  • Secretaría de Transporte: (Salió Pierrini, asumió Herrmann).
  • Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA).
  • Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF).
  • Unidad de Información Financiera (UIF).
  • Enargas: (Carlos Casares).

 

 

 

El legado de Casares: Ajuste y transparencia

 

 

 

A pesar de su salida abrupta, Casares se fue «tirando los números» sobre la mesa. Durante su gestión, el Enargas pasó de tener 707 empleados a 516, un recorte del 27% en la plantilla estatal. Además, destacó que bajo su mando el índice de transparencia del organismo saltó del 66% al 92,6%.

 

 

 

Casares fue una pieza clave en la elaboración de la Ley de Bases junto a Eduardo Rodríguez Chirillo y el responsable de implementar los ajustes mensuales en las facturas de gas que golpearon los bolsillos durante todo el 2025. También deja encaminada la Revisión Quinquenal Tarifaria 2025-2030, un proceso técnico crítico para que las empresas de gas tengan previsibilidad de inversión en los próximos años.

 

 

 

Con su partida, el Gobierno nacional debe acelerar la transición hacia el ente unificado de energía, mientras los usuarios miran de reojo qué pasará con el próximo tarifazo de invierno, ahora que el hombre que manejaba la calculadora del gas ya no está en su despacho.