Conflicto Irán EE.UU. pobreza mundial PNUD Donald Trump

 

 

El PNUD alerta sobre el impacto del encarecimiento de energía y alimentos. Donald Trump aseguró que no le importa si Irán vuelve a negociar y garantizó que no tendrán armas nucleares.

 

 

El conflicto entre Irán y Estados Unidos ha dejado de ser una disputa regional para transformarse en una amenaza directa contra la estabilidad económica del planeta. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lanzó una advertencia estremecedora: la escalada militar y el bloqueo en el Estrecho de Ormuz podrían arrastrar a más de 30 millones de personas a la pobreza extrema en todo el mundo.

 

 

 

 

El organismo internacional estima que, en el peor escenario proyectado para 162 países, el encarecimiento descontrolado de la energía (petróleo y gas) y de los alimentos impactará con una fuerza devastadora en las naciones más vulnerables. La crisis ya no es una posibilidad, sino una «fase prolongada» que amenaza con profundizar las desigualdades estructurales a nivel global.

 

 

Trump, tajante: «Me da igual si vuelven a negociar»

 

 

 

Mientras los organismos internacionales ruegan por una desescalada, el presidente Donald Trump ha decidido cerrar la puerta a la diplomacia suave. Al regresar de Florida y aterrizar en la base de Maryland, el mandatario estadounidense se mostró indiferente ante el fracaso de las conversaciones en Pakistán.

 

 

 

«Me da igual si vuelven o no. Si no vuelven, no me importa», sentenció Trump ante la prensa. El jefe de la Casa Blanca fue categórico al asegurar que Irán se encuentra en un estado crítico y lanzó una advertencia final sobre la carrera atómica del régimen: «No tendrá un arma nuclear. No hay manera. Todavía la quieren, y lo dejaron claro la otra noche».

 

 

 

 

Mientras los mercados internacionales abren con una volatilidad extrema. El precio del barril de crudo se ha convertido en el termómetro del miedo: cada amenaza en el Estrecho de Ormuz se traduce en un aumento de costos que, según el PNUD, terminará pagando la población más pobre del mundo a través de la inflación.