Efectivos de Drogas Peligrosas desbarataron una presunta maniobra de comercialización en las calles Brasil y Chile. Se secuestró droga, una balanza y dinero.
Cerca de la una de la mañana, un despliegue de agentes encubiertos cortó el paso de un vehículo sospechoso. El hallazgo de una libreta con nombres y cifras, sumado a la presencia de balanzas de precisión, dejó poco margen para la duda.
El ojo de los encubiertos
El operativo se gestó sobre la intersección de las calles Brasil y Chile, en jurisdicción de la Comisaría Seccional 16ª. Agentes de la División Drogas Peligrosas, que realizaban tareas de inteligencia en la zona, detectaron una maniobra compatible con el «narcomenudeo» en flagrancia.
Al notar la presencia policial, la situación escaló rápidamente a un procedimiento federal. Con la autorización del Juzgado Federal N.º 1, se procedió a la requisa minuciosa de un automóvil donde se sospechaba que se ocultaba la mercadería.
Evidencias de un «kiosco» móvil
Dentro del habitáculo, los investigadores no solo encontraron sustancias, sino toda la infraestructura necesaria para la distribución:
- Balanza de precisión: utilizada para el fraccionamiento de las dosis.
- Libreta de anotaciones: un elemento clave que suele contener deudas, nombres de clientes y stock.
- Dinero en efectivo: billetes de diversas denominaciones que presentaban restos de una sustancia blanca, lo que sugiere una manipulación directa durante las ventas.
- Tecnología: dos teléfonos celulares que serán peritados para rastrear la red de contactos.
Los tests químicos de campo confirmaron que la bolsa de polietileno hallada contenía clorhidrato de cocaína y cannabis sativa (marihuana), listos para ser entregados.






