El robo ocurrió este sábado a la madrugada. Tras una rápida investigación, el Comando Centro halló el teléfono cargándose en una vivienda y detuvo a un joven de 21 años.
La madrugada de este sábado no comenzó bien para un adolescente de 17 años en Oberá, quien fue víctima de un robo callejero. Delincuentes le sustrajeron su riñonera, que contenía sus documentos personales y su teléfono celular, para luego darse a la fuga.
Sin embargo, el raid delictivo terminó de la manera menos pensada. Tras la denuncia del padre del menor, efectivos de la División Comando Centro (UR-II) activaron un operativo de búsqueda que dio frutos en tiempo récord.
El error del ladrón: «poca batería»
Gracias a las tareas de inteligencia y el análisis de datos en el ámbito barrial, los uniformados descubrieron que el teléfono ya estaba siendo ofrecido a la venta. Pero había un detalle clave: el dispositivo estaba «fuera de línea» momentáneamente porque lo habían dejado cargando en una vivienda del Barrio San José.
Al llegar al domicilio señalado, la policía no solo recuperó el smartphone, sino que sorprendió a los implicados:
El detenido: Un hombre de 21 años, quien quedó alojado en la comisaría.
El cómplice: Un adolescente conocido de la zona, quien fue identificado y citado junto a su madre por disposición de la justicia de menores.
Elementos recuperados
Durante el procedimiento, los efectivos lograron secuestrar el teléfono celular, que será restituido a su dueño original una vez concluidas las pericias.
El detenido, por su parte, ya se encuentra a disposición del magistrado interviniente, enfrentando cargos por robo.





