La causa por la desaparición de Mario Fabián Golemba volvió a dar un giro fuerte en las últimas horas y ahora la Justicia federal deberá analizar un pedido clave que apunta directamente contra policías que estaban de servicio la noche en que el joven fue visto por última vez.
La querella solicitó la imputación y llamado a indagatoria de un excomisario y otros cuatro efectivos de la Policía de Misiones por su presunta participación en la desaparición forzada ocurrida el 27 de marzo de 2008 en Dos de Mayo.
Según la reconstrucción presentada en el expediente, Mario Golemba habría sido interceptado cerca de la rotonda de acceso a la localidad y posteriormente trasladado a la comisaría local.
Distintos testimonios incorporados a la causa sostienen que el joven habría ingresado esposado a la dependencia policial y que, horas más tarde, se escucharon gritos, golpes y pedidos desesperados para que dejaran de agredirlo.
Uno de los principales apuntados es el entonces comisario Ewaldo Katz, señalado por testigos como quien habría llevado a Golemba hacia el sector de celdas antes de que se produjera la presunta golpiza.
Además, algunos declarantes aseguraron haber visto cómo el joven era retirado de la dependencia policial en la caja de una camioneta, cubierto con una lona oscura.
La presentación judicial también menciona supuestas irregularidades en los libros de guardia y registros policiales de aquellos días, lo que para la querella podría ser compatible con maniobras de encubrimiento.
Ahora será la Fiscalía Federal de Posadas la encargada de resolver si avanza con las imputaciones y define nuevas medidas dentro de una de las causas más sensibles y estremecedoras de la historia reciente de Misiones.





