El registro fílmico muestra a estudiantes de corta edad utilizando tiza sobre un celular mientras sus compañeros festejan la acción. Autoridades educativas analizan el caso.
La comunidad educativa de Puerto Rico se encuentra conmocionada tras la viralización de un video grabado dentro de una de las aulas de la EPET N.º 10. En las imágenes, que circularon rápidamente por grupos de WhatsApp y redes sociales, se observa a alumnos de corta edad protagonizando una escena que imita el consumo de sustancias estupefacientes, despertando un fuerte rechazo y preocupación entre padres y docentes.
El video, filmado por los propios estudiantes, muestra a una joven y a un compañero colocando una sustancia de color blanco —que luego se supo era polvo de tiza— sobre la pantalla de un teléfono celular para simular el acto de aspirar. Lo que más impacto causó en quienes visualizaron el material no fue solo la acción en sí, sino el contexto: el resto de la clase observa la situación entre risas, gritos y arengas, validando un comportamiento que remite a una problemática social sensible.
El debate sobre la concientización
Si bien se confirmó que la sustancia utilizada no era droga real, la gravedad del hecho radica en la naturalización de conductas vinculadas al narcotráfico y las adicciones en ámbitos escolares. Expertos en psicopedagogía señalan que este tipo de «retos» o parodias reflejan una preocupante familiaridad de los menores con imaginarios delictivos, en un contexto donde el inicio en el consumo de estupefacientes se registra a edades cada vez más tempranas.
Desde el entorno escolar, se espera que el equipo directivo y el gabinete interdisciplinario de la institución aborden la situación de manera integral. El enfoque sugerido por diversos sectores de la comunidad no apunta exclusivamente a la sanción disciplinaria, sino a la asistencia, el acompañamiento y la educación.
Respuesta institucional
Ante la sensibilidad del material, que involucra a menores de edad, los medios de comunicación han optado por no difundir las imágenes para resguardar la identidad de los estudiantes. Se espera que en las próximas horas las autoridades del Consejo General de Educación (CGE) brinden directivas sobre cómo se trabajará con los alumnos implicados y sus familias.
El objetivo central será transformar este «lamentable episodio» en una oportunidad de aprendizaje y prevención, reforzando los talleres sobre consumos problemáticos y el uso responsable de las tecnologías de la comunicación dentro del establecimiento educativo.
