La resolución judicial se dictó tras los incidentes registrados durante las celebraciones por el pase a la final de la Selección Argentina. La imputada, de 25 años, fue filmada golpeando a un subinspector por la espalda y amenazándolo con una botella. No podrá asistir a ningún espacio público de festejo hasta el próximo lunes.
En el marco de las investigaciones por los disturbios ocurridos durante las masivas celebraciones deportivas, la Justicia adoptó una resolución de carácter inédito. Una joven de 25 años, imputada por haber agredido físicamente a un efectivo de las fuerzas de seguridad en pleno festejo por la clasificación de la Selección Argentina a la final de la Copa del Mundo, recibió una restricción perimetral comunitaria que le prohibirá de manera taxativa participar de cualquier tipo de celebración o concentración pública vinculada a eventos deportivos hasta el próximo lunes.
La medida restrictiva fue dispuesta de manera oficial por la magistrada Andrea Cavallero durante el desarrollo de una audiencia de formulación de cargos celebrada en los tribunales correspondientes, contando con el requerimiento del fiscal del caso, Luis Lagioia, y el consentimiento expreso de la defensa técnica. Si bien la acusada transitará el proceso penal bajo el régimen de libertad ambulatoria, el incumplimiento de las severas reglas de conducta fijadas podría hacer revisar su condición procesal.
Los hechos que originaron la intervención judicial se desencadenaron el pasado miércoles en horas de la noche, aproximadamente a las 21:00 horas, en la estratégica zona urbana comprendida por la avenida Belgrano entre las arterias 25 de Mayo y Marconi. En dicha cuadrícula comercial se concentraba una importante multitud para celebrar la victoria albiceleste frente al combinado de Inglaterra.
De acuerdo con la reconstrucción fáctica presentada por la fiscalía, un subinspector de la fuerza se encontraba abocado a disuadir y separar a un ciudadano que incitaba activamente a generar desmanes y avalanchas entre los presentes. En ese instante, la imputada se aproximó por la espalda del funcionario y, sin mediar palabra ni discusión previa, le aplicó un fuerte golpe de puño en la zona craneal con el claro propósito de entorpecer el procedimiento de seguridad.
La plataforma fáctica de la acusación añade que, segundos después del impacto inicial, la mujer intentó arremeter nuevamente contra la integridad del uniformado portando una botella de vidrio, acción que fue neutralizada de forma inmediata por otros uniformados que procedieron a su aprehensión preventiva. El subinspector lesionado debió recibir asistencia médica y pericial debido al traumatismo sufrido.
Ante la gravedad del comportamiento en la vía pública, calificado por el Ministerio Público Fiscal como una conducta “agresiva, injustificada y peligrosa”, se le imputó formalmente la presunta autoría del delito de atentado agravado contra la autoridad. Esta figura penal prevé escalas punitivas rigurosas al tratarse de una agresión física dirigida a un funcionario público en ejercicio de sus funciones específicas.
La identificación de la agresora se consolidó de manera veloz gracias al entrecruzamiento técnico de registros de las cámaras de seguridad municipales y la masiva viralización de filmaciones caseras particulares en redes sociales. Con este precedente y la prohibición de concurrencia firmemente vigente para todo el fin de semana del partido definitivo, las autoridades buscan sentar una medida ejemplificadora para resguardar el orden público en contextos de alta concentración social.





