Pensaron que nadie los veía, pero el 911 los tenía en la mira. Una mujer de 31 y un joven de 26 fueron detenidos en Posadas tras vandalizar semáforos y cajas viales.
Eran cerca de las 23:20 de este viernes. El movimiento en el casco céntrico de Posadas todavía era intenso, con gente yendo y viniendo. En medio de ese ruido, una pareja pensó que era el momento ideal para sacar los aerosoles y dejar su «marca» en el equipamiento que pagamos todos con nuestros impuestos. Sin permiso y con total impunidad, se pusieron a pintajear las cajas de los semáforos y otros elementos viales, como si el centro fuera un paredón abandonado.
Lo que estos dos personajes no calcularon es que desde el Centro Integral de Operaciones 911, los video-operadores los tenían en pantalla gigante y en tiempo real. Mientras ellos le daban al graffiti, las patrullas ya estaban recibiendo la orden de interceptarlos. No les dieron tiempo ni de tapar la pintura; en pocos minutos, los uniformados les cayeron encima y les cortaron la «inspiración».
Este tipo de actos, que muchos ven como una «travesura», no son más que puro vandalismo que después el Estado —es decir, nosotros— tiene que arreglar gastando plata que debería ir a cosas más importantes. Además, la policía sospecha que estos dos no son ningunos improvisados y que estarían detrás de varios «murales» no autorizados que aparecieron últimamente en muros y casas de vecinos que se despertaron con la sorpresa en sus fachadas.
Tras el procedimiento, los llevaron a la Comisaría Primera para el examen médico y después directo al calabozo por violar el Código de Faltas de la Provincia. La justicia ahora deberá decidir cuánto les va a costar el chiste de manchar el espacio público.
Los responsables de este arranque de «arte» urbano, que ahora esperan la resolución del juez, fueron identificados como Florencia L. (31) y Ulises A. (26).





