El diputado del PAyS, Héctor «Cacho» Bárbaro, lanzó una irónica y provocadora publicación vinculando la crisis económica de Milei con la infidelidad en Andresito.
En Misiones, la política y el humor ácido a veces caminan por una línea muy delgada, y esta vez quien la cruzó fue el diputado Héctor «Cacho» Bárbaro. El referente del PAyS, fiel a su estilo disruptivo y sin filtros, no dejó pasar las polémicas declaraciones del intendente de Comandante Andresito, Bruno Beck, y las usó como munición gruesa para pegarle al presidente Javier Milei.
Todo comenzó con el crudo diagnóstico de Beck sobre el éxodo de trabajadores a Brasil. El intendente había advertido que el desarraigo estaba rompiendo matrimonios porque, ante la ausencia del marido que se va a trabajar al país vecino, las mujeres «buscaban otro marido para que las soporte». Lo que para Beck era un «problema social grave», para Bárbaro fue el pie ideal para una de sus publicaciones más picantes.
«¿Qué hacés, guampa?»
Sin vueltas, Bárbaro posteó en sus redes sociales un mensaje que rápidamente se volvió viral y generó tanto risas como indignación.
«Otro logro de Milei: baja la inflación pero aumentan los casos de guampa en Andresito», escribió el diputado.
Pero no se quedó ahí. Redoblando la apuesta contra los seguidores libertarios, agregó con ironía: «Por eso le respondo a los libertos… ¿Qué hacés, guampa? Abrazo a todos, gracias Milei». Para el diputado kirchnerista, la falta de políticas para las economías regionales no solo vacía las heladeras, sino que, siguiendo la lógica del intendente de Andresito, también está «vaciando» la fidelidad en los hogares misioneros.
El trasfondo de una frase desafortunada
Aunque el tono de Bárbaro es puramente sarcástico, el tema de fondo es la desesperación de una localidad que ve cómo su mano de obra se escapa hacia el real brasileño. Las palabras de Beck, que sugirieron que la infidelidad es una consecuencia económica, ya habían caído mal en varios sectores de la sociedad por su tinte machista y simplista.
Sin embargo, Bárbaro prefirió tomar el camino del «bullying» político, asociando directamente la gestión de la Casa Rosada con los problemas de alcoba del norte misionero. En un contexto de crisis real, la «guampa» de Bárbaro se convirtió en el último meme de una política misionera que, entre ajuste y éxodo, parece no perder las ganas de pelearse por cualquier motivo.




