Tras la suspensión de una reunión clave, las asociaciones de productores enviaron una misiva a Rodrigo Correa. Denuncian precios «criminales» y el desguace del instituto.
La relación entre los productores yerbateros y la nueva conducción del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) atraviesa su momento más crítico. Este viernes 20 de febrero, tras las idas y vueltas por una reunión que finalmente fue suspendida por falta de «lugar físico», las asociaciones de productores decidieron no callarse más y enviaron una extensa y picante carta al presidente de la entidad, Rodrigo Correa.
En el escrito, que salió desde Oberá con el apoyo de diversas agrupaciones, los colonos denuncian que la desregulación impulsada por el Gobierno Nacional ha sumergido a la economía regional en «el peor momento de su historia». El texto no anda con vueltas: acusa a la gestión actual de estar destruyendo una herramienta que durante 21 años garantizó el equilibrio entre los grandes industriales y el pequeño productor misionero.
Los puntos más calientes del reclamo
Los yerbateros pusieron sobre la mesa números que asustan y que reflejan la realidad de las chacras hoy:
Precios de hambre: Denuncian que se está pagando apenas $180 por el kilo de hoja verde, una cifra que consideran «criminal» frente al aumento de combustibles y servicios.
Pagos a largo plazo: Además del bajo precio, critican que están recibiendo cheques a cobrar en 120 días o más, lo que licúa cualquier ingreso con la inflación actual.
Desguace del INYM: Exigen que se anulen los efectos de los Decretos 70/23 y 812/23, devolviéndole al Instituto la potestad de fijar precios oficiales y controlar la calidad del producto.
Falta de diálogo: Los productores le reprocharon a Correa los «mensajes contradictorios» y la falta de voluntad para un encuentro personal. «Los yerbateros tenemos un largo historial de encuentros en rotondas, rutas o patios familiares… si nos preguntaba, acondicionábamos un espacio», lanzaron con ironía.
El fantasma de la migración rural
La carta advierte sobre una consecuencia social gravísima: la migración rural. Según los productores, la falta de rentabilidad está obligando a los trabajadores del campo y a los propios colonos a abandonar la tierra colorada para buscar subsistencia en otros países.
Citando informes recientes, como los del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), aseguran que en 2025 el productor cobró el precio más bajo del último lustro, a pesar de que el consumo de mate sigue firme. «Solo falta que tome la decisión de actuar», le dijeron a Correa, apelando a su «capacidad de gestión política» para interceder ante Nación antes de que la crisis sea irreversible.
Carta de los yerbateros
Oberá, Misiones, 20 de febrero de 2026.
Sr. Rodrigo Correa
Presidente del INYM
Apenas asumió como Presidente del INYM, las asociaciones de productores hemos solicitado una reunión con Usted y Usted amablemente la concedió pero condicionando la cantidad de participantes, cosa que no podemos aceptar por obvias razones ya explicadas. El paso siguiente fue insistir en una convocatoria amplia, que inicialmente aceptó y le puso fecha: viernes 20 de febrero, 16 horas, en el Sum de la Municipalidad de Aristóbulo del Valle. Pero a medida que pasaron los días, fue cambiando esa decisión y enviando mensajes distintos a los productores, primero diciendo que no iba a ocurrir la reunión, después que sí salía la reunión,y finalmente, a un día de concretarse, el mensaje que se conoció fue que no encontraba lugar para el encuentro.
Debemos recordarles que los yerbateros tenemos un largo historial de encuentros en rotondas, yerbales, rutas, chacras, secaderos, salones comunitarios, iglesias, patios familiares, cualquier espacio donde podamos dialogar, escucharnos mirándonos a la cara, respetarnos y encontrar juntos una salida a los males que nos aquejan.
Si Usted nos hubiese preguntado, íbamos a acondicionar un espacio para ese encuentro que nuevamente decidió suspender y que para nosotros es tan importante. Y le reiteramos: no queremos comunicación por teléfono; necesitamos encuentro personal, amplio y diverso, con la participación de todas las asociaciones y por qué no, de todos los que sientan que pueden aportar a la gravísima crisis en la que nos sumergió el Gobierno de la Nación.
Pero bueno, no salió el encuentro y aquí estamos, acercando este escrito que en definitiva resume, apretadamente, una de las muchas demandas que tenemos.
Debemos reiterar que desde que Javier Milei asumió la presidencia de la Nación, en diciembre de 2023, el sector yerbatero comenzó a transitar quizás el peor momento de su historia, un hecho reflejado sobre todo en la caída estrepitosa del precio de la materia prima y en la eliminación de normas y estructuras que garantizaban la inocuidad y calidad del producto, con impacto directo en el consumidor y por lo tanto también, en el corto y mediano plazo, en la comercialización.
Esto lo afirmamos respaldados en la exitosa experiencia reciente de 21 años de funcionamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), una herramienta que brindó crecimiento y desarrollo para TODOS los integrantes de la cadena yerbatera, registrando datos estadísticos y de territorialidad que permiten proyectar con eficiencia las mejoras para el sector, optimizando las condiciones de trabajo y vida de los tareferos (capacitaciones, indumentaria y nuevas tecnologías, como tijera electrónica, carritos de arrastre y guinches de carga de raídos), de los productores (asistencia técnica directa con una mirada integral y a largo plazo para yerbales sustentables y de calidad, y precios oficiales para la hoja verde), secaderos, cooperativas e industrias (aportando innovación para el uso eficiente de energía y uniformidad al producto final, financiando estudios científicos que validan a la yerba como un alimento excepcional para la salud y el bienestar, facilitando la presencia de pequeñas y grandes marcas en las principales ferias internacionales y creando en la Argentina la feria MATEAR, promoviendo competitividad, sumando consumidores), por citar algunos logros.
En lo que nos convoca especialmente en este tiempo actual, el precio de la materia prima, queremos informarle que en el año 2023, con el INYM funcionando plenamente, se llegó a pagar, al productor, por encima del valor fijado oficialmente.
Los Decretos 70/23 y 812/23 que limitaron facultades al INYM y otras medidas económicas tomadas por el actual Gobierno nacional, al que Usted representa hoy como Presidente del INYM, no solo frenaron ese crecimiento y desarrollo sino que además nos están empujando, deliberada y aceleradamente, a la pobreza y a la migración rural, obligando a nuestros trabajadores a trasladarse a otros país para poder subsistir. En este punto, le solicitamos, además de cumplir con su deber, que accione la empatía. Que se pregunte:
¿Quién puede subsistir, en la Argentina de hoy, donde el combustible y otros servicios esenciales no paran de subir, con un yerbal de 10 hectáreas, con un promedio de rendimiento de 6 mil kilos de hoja verde por hectárea, que recibe solo 180 pesos por ese kilo cosechado y recibe ese valor en cheques a cobrar en 120 o más días?
En este acto, a través de este escrito, evidenciándose claramente que la política de desregulación provoca un criminal deterioro socio económico, les solicitamos formalmente, señor Rodrigo Correa, que gestione, desde el lugar que ocupa en la Institución y ante quien corresponda, la devolución de todas las facultades del INYM y que cese el desguace de normativa y de la estructura de la Institución, que se aceleró a partir de su presencia.
Usted representa al Gobierno de la Nación, y si bien puede argumentar que no puede, por ejemplo, fijar el precio de la materia prima porque esa función fue limitada por los citados decretos, queremos recordarle que cuenta Usted con otra herramienta que no le fue quitada y debe ser utilizada para la gobernabilidad, para la resolución de conflictos, para la transformación y el desarrollo del sector, si es ese su espíritu, claro. Hablamos de la gestión política, de interceder para recuperar lo que nos hace bien a todos: un INYM con todas sus facultades, tal como lo establece la Ley 25.564 y su decreto reglamentario, con capacidad de regular precios, controlar la calidad y la trazabilidad de la yerba mate, y poner en marcha nuevamente programas, acorde al Plan Estratégico, en defensa de todos los que integramos la economía regional yerbatera. Porque este, señor Rodrigo Correa, es un problema socio económico de relevancia pública nacional que lo generó la política de su Gobierno, y por lo tanto se resuelve esencialmente con intervención política, con gestión política, un terreno que sabemos Usted tiene sobrada capacidad para desenvolverse, es decir: solo falta que tome la decisión de actuar en ese sentido.
Por caso, vale rescatar las conclusiones de dos recientes estudios que refuerzan nuestro planteo: «la caída del precio de la hoja verde no puede explicarse por un exceso de producción, ya que los volúmenes prácticamente no variaron en los últimos años, mientras que la demanda total creció de manera sostenida” (estudio que compara indicadores claves entre 2021 y 2025, diario Primera Edición, 13 de febrero de 2026), y «en 2025 el productor cobró el precio más bajo de los últimos cinco años» (informe sectorial del Centro de Economía Política Argentina). Importante también es poner en valor el documento de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (Fedecoop), que planteó inquietudes y propuestas para enfrentar el momento que atraviesa la actividad yerbatera, y en ese marco, reivindicó el rol fundamental que cumplió y debe cumplir el INYM funcionando plenamente, como lo hizo hasta antes de que asumiera Javier Milei.
Nos queda confiar que Usted, señor rodrigo Correa, es un hombre de bien, que desde la perspectiva bíblica, es aquel que ama a Dios sobre todas las cosas, vive con integridad, demuestra rectitud, sabiduría y generosidad hacia el prójimo, y que por lo tanto, ahora que conoce más sobre la actividad yerbatera, y que puede observar como se encontraba antes de la políticas de desregulación y cómo se encuentra en la actualidad, actuará en consecuencia, como un hombre, y hoy funcionario público, de bien, tomando nuestro pedido, interviniendo para lograr la devolución de todas las facultades del INYM y su funcionamiento pleno. De lo contrario, estará avalando la actual política destructiva de la producción y el trabajo digno de la actividad yerbatera.





