El procedimiento se realizó este miércoles por la mañana. El implicado, que se encontraba bajo efectos del alcohol, fue denunciado por su pareja poco después de salir de la comisaría.
Un despliegue de la fuerza provincial permitió poner fin a una situación de hostigamiento que se desató en las primeras horas de este miércoles en la zona sur de la provincia.
Los efectivos policiales debieron intervenir en un domicilio particular ante el reporte de un hombre que, habiendo recuperado su libertad apenas 21 horas antes, decidió ignorar por completo las restricciones impuestas por la justicia para proteger a su pareja.
La situación comenzó a gestarse el martes cerca del mediodía, cuando el sospechoso abandonó la Comisaría de Azara tras haber cumplido una detención por una causa contravencional. Sin embargo, lejos de acatar las normas de conducta exigidas por el magistrado interviniente, el individuo se dirigió a la ciudad de Apóstoles, donde se presentó en el hogar de una mujer de 38 años, ubicado en el barrio Las Ruinas.
Alrededor de las 08:00 horas de este miércoles, los vecinos y la propia víctima alertaron sobre la presencia del hombre en la vivienda, donde se estaban registrando disturbios y situaciones de violencia. Ante la gravedad del hecho y la vigencia de una prohibición de acercamiento, el personal de la División Comando Radioeléctrico se desplazó de inmediato al lugar.
Detención y resultado del test de alcoholemia
Al arribar a la propiedad, los uniformados procedieron a la demora del sospechoso, quien fue identificado como Fabio M., de 41 años. El procedimiento no estuvo exento de complicaciones, ya que el implicado se encontraba en un avanzado estado de ebriedad, lo que potenciaba su conducta agresiva. Al realizarle el control correspondiente, el resultado fue contundente: registraba 2,18 gramos de alcohol por litro de sangre.
Tras la detención, se activaron los protocolos de asistencia para la denunciante, quien fue trasladada al Hospital de Área para ser examinada por el médico de turno, con el fin de constatar su estado de salud físico y emocional. Por su parte, el acusado fue trasladado nuevamente a una celda policial, quedando a disposición de la Justicia por el delito de desobediencia judicial y el incumplimiento de la restricción de acercamiento.
Este nuevo arresto pone de manifiesto la complejidad de los casos de reincidencia y la importancia del monitoreo de las medidas cautelares para prevenir hechos de mayor gravedad en contextos de violencia de género.





