​Sucedió en un predio industrial de la colonia. El trabajador tocó cables de alta tensión con el volcador y recibió una descarga fulminante. Fue derivado a Eldorado.

 

 

 

 

​La jornada de trabajo en una zona de colonias de Puerto Rico, todo transcurría con normalidad en un predio dedicado a la actividad industrial, hasta que una maniobra de rutina con un camión pesado terminó de la peor manera, dejando a un joven operario peleando por su vida.

​El muchacho estaba en plena tarea de descarga de aserrín. Mientras operaba el sistema del camión volcador, algo salió mal: en el movimiento de la batea, el vehículo habría entrado en contacto directo con los cables de alta tensión que cruzan el predio.

La descarga eléctrica fue inmediata y brutal, recorriendo el chasis y alcanzando al trabajador, quien salió despedido y terminó tendido en el suelo tras el impacto.

​El dueño del lugar, un hombre de 51 años, corrió desesperado al ver la secuencia y, para su alivio inicial, constató que el joven todavía tenía signos vitales, aunque el golpe y la corriente lo dejaron muy maltrecho. Sin perder tiempo, se activó el protocolo de emergencia y la ambulancia llegó al lugar para sacarlo rápido de la zona de colonia y llevarlo hacia la ciudad.

​Debido a la complejidad que suelen tener las quemaduras internas y los daños por electricidad, los médicos locales decidieron que lo mejor era mandarlo directo a un centro de mayor complejidad en Eldorado.

Mientras tanto, la Policía de Misiones y los peritos de Criminalística se quedaron en el predio revisando el camión y la posición de los cables para determinar si hubo negligencia en las medidas de seguridad.

​¿Quién es el joven que hoy la cuenta de milagro? Se trata de un operario de apenas 24 años, cuya identidad se reserva mientras los especialistas en Eldorado evalúan el daño real que sufrió tras el fogonazo. El caso quedó bajo investigación para determinar si el predio contaba con las habilitaciones y distancias de seguridad necesarias para este tipo de laburo.