El insólito hecho ocurrió durante un encuentro de esta subcultura en Córdoba. El agresor, que se autopercibe como animal, atacó a la joven mientras estaba en estado de «shift».
Un episodio que roza lo surrealista conmocionó a los vecinos de Jesús María, localidad cordobesa ubicada a 180 kilómetros de la capital provincial. Lo que parecía ser una reunión de jóvenes con máscaras y comportamientos singulares terminó con una adolescente de 14 años herida y una denuncia radicada por su madre tras un ataque físico inexplicable.
El hecho ocurrió en una de las plazas céntricas de la ciudad, donde se desarrollaba una reunión de integrantes de la subcultura «Therian». Esta comunidad está formada por personas que se identifican profundamente con animales (como lobos, zorros o gatos), utilizan accesorios que imitan sus rasgos y, en muchos casos, practican movimientos cuadrúpedos.
El ataque y el estado de «Shift»
Según la denuncia de la madre de la víctima, ambas caminaban por el sector cuando uno de los jóvenes, que llevaba una máscara de animal, se aproximó a la menor. Sin que mediara ninguna discusión ni intercambio de palabras previo, el agresor se abalanzó y le propinó una fuerte mordida en el tobillo, provocándole una herida que requirió asistencia.
Testigos del incidente señalaron que el joven se encontraba en lo que dentro de la comunidad se conoce como «shift» (cambio). Según los códigos de esta subcultura, este es un estado de trance psicológico y sensorial donde el individuo siente que su conciencia humana es desplazada por el instinto del animal con el que se identifica, adoptando comportamientos puramente animales.

¿Qué son los «Therians»?
La palabra proviene de therianthropy (teriantropía) y define a quienes creen tener una conexión espiritual o psicológica con una especie no humana. A diferencia del «cosplay», para los therians no se trata de un disfraz, sino de una identidad interna. Aunque la mayoría de sus encuentros son pacíficos y se centran en la expresión artística o el contacto con la naturaleza, este incidente en Jesús María ha encendido las alarmas sobre los límites de estos comportamientos en espacios públicos.
Finalmente, la policía local tomó intervención en el caso para identificar al agresor y determinar las responsabilidades legales. El hecho generó un intenso debate en las redes sociales sobre la salud mental y la convivencia urbana ante la aparición de nuevas identidades culturales.



