No fue una jugada al azar ni un festejo desmedido. Fue, según sus propias palabras, “un premio que llegó justo cuando tenía que llegar”. Una docente de Misiones se convirtió en la ganadora del mayor monto entregado hasta ahora por la Mini Poceada, y su historia rápidamente empezó a circular por toda la provincia.

La mujer, vecina de Leandro N. Alem, contó que juega de manera habitual, casi como una costumbre más. Nada extravagante, nada fuera de lo común. Una boleta, dos apuestas, y a seguir con la rutina de todos los días. Pero esta vez fue distinto.

La noche previa al sorteo, según relató, estuvo atravesada por una fuerte carga emocional. Dijo haber rezado mucho por una persona cercana que necesita ayuda, sin imaginar que horas después la noticia la iba a sorprender de lleno. “Un premio siempre es bienvenido, pero este llegó en el momento justo”, expresó con tranquilidad, sin euforia.

Lejos de hablar de lujos o excesos, la docente explicó que el dinero tendrá un destino simple y muy terrenal: descansar en familia después de varios años, ponerse al día con algunas cuentas y acomodar esos “problemitas diarios” que todos conocen. Nada más y nada menos.

Recién hacia el final se conoció el dato fuerte: el premio fue de $53.854.702, correspondiente al sorteo N° 2522 de la Quiniela Mini Poceada (La Primera), realizado el martes 27 de enero. El ticket ganador fue confeccionado en la Agencia N° 324, en la Capital de la Alegría.

Una historia sencilla, sin estridencias, pero que vuelve a demostrar que, a veces, la suerte también aparece cuando más se la necesita.