Un hombre de 47 años con 1,72 g/l de alcohol en sangre fue arrestado en la calle Ombú tras amenazar a su pareja e hijos. La Comisaría de la Mujer intervino.
Eran casi las doce de la noche cuando el alcohol borró los frenos inhibitorios de un hombre de 47 años. Ante la amenaza de una agresión física inminente y la promesa de un «regreso» violento, la policía debió intervenir de urgencia para evitar una tragedia.
El escenario de este lamentable episodio de violencia de género y familiar fue una vivienda ubicada sobre la calle Ombú, en la zona oeste de la capital misionera. Alrededor de las 23:40 horas, una mujer de 45 años, cansada de las agresiones verbales y el estado de ebriedad de su esposo, llamó al sistema de emergencias 911. Según relató la víctima, el hombre, identificado como Ariel S. (47), mantenía discusiones reiteradas con sus hijos e intentaba agredirlos físicamente, generando un clima de terror dentro del hogar.
A pesar de que la mujer le solicitó que se retirara de la propiedad para calmar los ánimos, el sospechoso lanzó una advertencia que terminó por decidir la intervención policial: aseguró que se iría solo momentáneamente y que regresaría más tarde. Ante el fundado temor de que su vuelta se tradujera en un ataque físico, los efectivos de la Comisaría de la Mujer Oeste (UR-I) procedieron a la detención preventiva del hombre para garantizar la seguridad del grupo familiar.
El desenlace del procedimiento confirmó el estado de intoxicación del detenido. Al realizarle el test de alcoholemia, los resultados arrojaron una cifra alarmante: 1,72 g/l de alcohol en sangre, un nivel que explica la conducta agresiva y descontrolada manifestada horas antes.
Actualmente, Ariel S. permanece alojado en una dependencia policial a disposición de la Justicia, mientras que la damnificada formalizó la denuncia penal correspondiente para activar las medidas de protección y restricción de acercamiento necesarias.





