Siniestro vial en Leandro N. Alem. Un conductor de 28 años perdió el control de su Ford Fiesta y terminó contra un árbol. El test de alcoholemia dio un resultado impactante.
Leandro N. Alem. Mientras la mayoría de los vecinos de la ciudad descansaban en la apacible madrugada de este domingo, un joven decidió que la intersección de la avenida Las Heras y calle Belgrano era el lugar ideal para poner a prueba la resistencia de la vegetación local. Eran cerca de las 04:20 horas cuando un conductor totalmente borracho se dio contra un árbol.
El protagonista de esta excursión urbana, a bordo de un Ford Fiesta, perdió el mapa de la realidad y terminó su trayectoria de la peor manera: incrustado contra un árbol del espacio verde. Los efectivos de la Comisaría Seccional Primera (UR-VI), que patrullaban la zona, llegaron al lugar esperando encontrarse con una tragedia, pero se toparon con un conductor que, milagrosamente, no tenía ni un rasguño, aunque sí una llamativa dificultad para explicar cómo el árbol se le cruzó en el camino.
El aroma que emanaba del habitáculo del Fiesta no dejaba lugar a dudas, por lo que se solicitó de inmediato la presencia de la División Seguridad Vial y Turismo. El conductor, lejos de mostrar preocupación por los daños en su vehículo, exhibía todos los síntomas de haber extendido el brindis del sábado mucho más allá de lo recomendable.
Un resultado «olímpico» y el final en la celda
La sospecha policial se transformó en asombro cuando llegó el turno de soplar la pipeta. El test de alcoholemia reveló que el joven no solo había bebido, sino que estaba en un estado que roza la proeza química: el aparato marcó unos estratosféricos 2,18 g/l de alcohol en sangre, cuadruplicando cualquier límite de la lógica y la ley.
El conductor fue identificado como Bruno H., de 28 años. Tras labrarse el acta de infracción por violar la Ley Nacional de Tránsito, el joven pasó de la comodidad de su butaca a la austeridad de un banco en la sede policial, donde quedó alojado para que se le pase el efecto del «combustible» extra. El vehículo, por su parte, fue entregado a un familiar, quien seguramente tendrá algunas palabras para decirle a Bruno cuando logre recuperar la sobriedad.




