El oficialismo envió proyectos para universidades y pensiones por invalidez. Expectativa por la presentación de Adorni en Diputados el 29 de abril.
En una jugada que busca neutralizar los fallos judiciales adversos y recuperar la iniciativa política, la administración de Javier Milei envió al Congreso dos proyectos clave que prometen redefinir el debate presupuestario del 2026.
La estrategia es clara: proponer iniciativas propias que «armonicen» las necesidades de financiamiento con el equilibrio fiscal, desplazando así las leyes impulsadas por la oposición que hoy se encuentran judicializadas.
El primer frente de batalla es el financiamiento universitario. Mientras la Justicia emplaza al Ejecutivo a actualizar sueldos por inflación (IPC), el oficialismo promueve un nuevo texto que pone el foco en la terminalidad estudiantil y la inversión tecnológica, evitando indexaciones retroactivas que comprometan las arcas públicas.
Las comisiones de Educación y Presupuesto, lideradas por el PRO y La Libertad Avanza, serán el escenario de esta pulseada en las próximas semanas.
La «Lucha contra el Fraude» y el factor Adorni
El segundo eje es el proyecto de Emergencia en Discapacidad, rebautizado por el Gobierno como ley contra el fraude en pensiones. Con el dato de que las pensiones no contributivas pasaron de 76.000 a más de un millón en dos décadas, la Casa Rosada busca auditar el sistema mientras ofrece una moratoria imprevista para prestadores de salud en crisis.
Sin embargo, el clima de mayor tensión se espera para el 29 de abril, cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, deba presentarse ante la Cámara de Diputados. Con casi 5.000 preguntas en lista de espera y denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y viajes privados sobre su mesa, la sesión promete ser —en palabras del propio oficialismo— «picante».





