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Disertó en el foro organizado por la Universidad Austral. Analizó el liderazgo emocional de Javier Milei, advirtió sobre una recesión global y fustigó la postulación de Kicillof.

 

 

El expresidente de la Nación, Mauricio Macri, reapareció este jueves en la escena pública y dejó fuertes definiciones sobre el rumbo económico global, la psicología del poder, la gestión de Javier Milei y el rearmado del mapa político local de cara a los próximos años.

 

 

 

 

El exmandatario participó del “Foro de Presidentes sobre Política y Democracia”, un evento académico organizado en Buenos Aires por la Universidad Austral y el Círculo de Montevideo, donde fue entrevistado bajo el eje temático «Liderazgos disruptivos: impacto, límites y legado».

 

 

 

 

Durante la disertación, el líder del PRO analizó las transformaciones de la política contemporánea, advirtiendo sobre el avance de la intolerancia y el peso de las emociones por sobre la racionalidad técnica a la hora de gestionar los Estados.

 

 

 

El futuro del PJ y la advertencia sobre Axel Kicillof

 

 

 

Uno de los tramos más políticos del discurso de Macri estuvo enfocado en la crisis de identidad que atraviesa la principal fuerza de la oposición. El exjefe de Estado calificó como una «frustración» la fragmentación del escenario político y criticó con dureza el rol que desempeñó la vertiente liderada por Cristina Kirchner en las últimas décadas.

 

 

 

 

«Se vuelve muy asfixiante esta dinámica del peronismo cooptado por el kirchnerismo. Fue muy dañino. Espero que estemos al borde de que el kirchnerismo se transforme en una minoría. Y tal vez el peronismo recupere un liderazgo más sano», auguró el exmandatario. Asimismo, se metió de lleno en la interna del Partido Justicialista y lanzó una advertencia elíptica sobre las figuras que asoman como presidenciables: «Están ellos debatiéndose. Yo les dije: si la solución es Axel Kicillof, si pierden, pierden; y si ganan, pierden de vuelta. Porque sería otro fracaso y la destrucción final del peronismo. Espero que logren plantear un candidato un poco más actualizado».

 

 

 

Ideas indiscutibles y el diagnóstico sobre la educación

 

 

 

Para Macri, el proceso de cambio actual en la Argentina debe consolidar preceptos económicos y sociales que ya no admitan dobles lecturas, trazando un paralelismo con el resto de los países de Sudamérica:

 

 

Consenso fiscal: Aseguró que el equilibrio de las cuentas públicas es una regla básica que toda la región ya tiene incorporada.

 

Inserción global: Destacó la necesidad de ser parte activa del mercado internacional, revalorizar el esfuerzo individual y sostener un sistema basado en la meritocracia.

 

Colapso educativo: Mostró extrema preocupación por los indicadores de enseñanza en el principal distrito del país. «Los números de la educación en la provincia de Buenos Aires son aterradores. El aparato de educación pública de la provincia está totalmente colapso», fustigó, ponderando el rol de la inteligencia artificial y el acceso a la información como herramientas alternativas de rescate para las nuevas generaciones.

 

 

 

El análisis sobre el «liderazgo emocional» de Milei y el rol del «No»

 

 

 

 

Al evaluar la figura y los métodos del actual presidente Javier Milei, el dirigente riojano lo definió como un conductor con características particulares: «El liderazgo de Milei es obviamente un liderazgo emocional. Y con un profundo estudio de las ideas que hay detrás de cada postura». Sin embargo, aprovechó el concepto para desglosar una teoría general sobre los peligros del aislamiento en la cima del Poder Ejecutivo.

 

 

La palabra mágica: «Lo que uno necesita cuando lidera es tener gente alrededor que tenga la capacidad de decir la palabra mágica: No. ‘Presidente, su idea es brillante, pero en este momento mejor no la vamos a aplicar’. Es imposible, por más que seas un genio como líder, que vayas a decidir siempre lo correcto en el medio de la tormenta. El poder también te toma: pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido», reflexionó.

 

 

Incertidumbre global, recesión y el avance de los «narcisistas»

 

 

 

En el plano internacional, Macri vinculó el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la invasión rusa y los resabios de la pandemia del COVID-19 con el inicio de una «era de incertidumbre absoluta». En ese sentido, lanzó un pronóstico complejo en materia financiera: «La única certidumbre que tenemos hoy, lamentablemente, es que el mundo entró en recesión. Y esta recesión va a pegar porque a estos niveles de valores del petróleo se resienten todos los sistemas productivos».

 

 

 

 

Finalmente, lamentó la falta de diálogo institucional en la Argentina y la proliferación de líderes personalistas, atribuyéndolo a la dinámica de agresión que impera en los entornos digitales. «Los líderes empáticos tienden a irse, y eso deja espacio para los narcisistas, a quienes no les importa nada. Creen que son perfectos y la crítica no les entra. La sociedad argentina alternó permanentemente entre liderazgos salvadores, pero no hay caudillos que salven países. Lo que salva a un país es un conjunto de gente inteligente, con buenas intenciones, trabajando para los demás. Y eso requiere tolerancia a la crítica», concluyó.