Caso Agostina Córdoba Claudio Barrelier Ford Ka lavado

 

 

El ministro Juan Pablo Quinteros confirmó que lavaron el Ford Ka negro secuestrado. El abogado Jorge Sánchez del Bianco afirmó que su cliente mintió por temor.

 

 

 

La causa judicial en torno a la misteriosa desaparición de la adolescente sumó un nuevo capítulo de máxima tensión tras conocerse peritajes científicos lapidarios sobre la flota de vehículos bajo sospecha. 

 

 

En paralelo a los rastreos terrestres, el frente de la defensa técnica del único imputado salió a intentar justificar las severas contradicciones de su asistido, argumentando motivos de índole familiar y abriendo una nueva estrategia de cara a las próximas medidas probatorias que ordenará la fiscalía de instrucción.

 

 

 

La confirmación de un dato clave para la causa llegó desde la cúpula del área de las fuerzas de seguridad provinciales, luego de que el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmara formalmente que el automóvil Ford Ka de color negro que secuestró la Justicia en el marco de la investigación pericial fue lavado de manera minuciosa. Este hallazgo científico robustece de manera drástica la hipótesis de un presunto plan de encubrimiento u ocultamiento de rastros biológicos y criminalísticos en el rodado, el cual fue incautado en las últimas horas por orden de los investigadores judiciales.

 

 

 

 

 

 

 

 

La estrategia de la defensa ante las falsedades

 

 

 

Tras concretarse la ampliación de la indagatoria, se pronunció públicamente el abogado defensor del imputado, Jorge Sánchez del Bianco, quien desmintió categóricamente las versiones que circulaban en los tribunales sobre su posible renuncia a la representación legal. El letrado explicó que cuando su defendido tomó la determinación de declarar de forma voluntaria, le advirtió de manera explícita sobre los severos riesgos y las consecuencias procesales que dicha acción conllevaba, debido a que el gabinete jurídico aún no tenía acceso formal a las actuaciones de la causa ni conocía las pruebas de cargo acumuladas. Según el profesional, el acusado entendió la advertencia y sostuvo firmemente que no tenía nada que ocultar ante el estrado.

 

 

 

Respecto al controvertido uso del rodado bajo la lupa, el letrado aportó precisiones sobre el itinerario, señalando que el Ford Ka negro es un vehículo que el acusado Claudio Barrelier condujo durante el mediodía del lunes, siendo propiedad de una amiga que reside en el barrio Yofre. De acuerdo con su argumentación defensiva, la mujer se lo habría facilitado con el único objetivo de que fuera a retirar una serie de herramientas de trabajo. 

 

 

 

Asimismo, el abogado ratificó que su cliente admitió la presencia de la menor en la propiedad, agregando un detalle llamativo sobre el momento en que se retiró a bordo de un automóvil particular: el imputado manifestó ante las autoridades que le llamó poderosamente la atención que la joven saliera completamente sola de la vivienda. Finalmente, al ser consultado sobre las razones que llevaron al empleado municipal a falsear su primer testimonio ante la Policía, el defensor argumentó de forma polémica que el detenido mintió en su versión inicial pura y exclusivamente por temor y con la intención de proteger a su hija.