La mamá de la adolescente de 14 años recibió audios y un mensaje alarmante mientras allanaban la casa del imputado Claudio Barrelier.
La desesperada búsqueda de una adolescente en la provincia de Córdoba sumó un capítulo de extrema tensión a partir de una serie de comunicaciones que abrieron nuevas e inquietantes hipótesis para los investigadores judiciales.
Mientras las brigadas de seguridad despliegan rastreos en distintos puntos urbanos, la recepción de mensajes de texto de carácter intimidatorio y llamadas con voces presuntamente reconocibles encendieron las alarmas de las autoridades, quienes intentan descifrar si se trata de una pista real sobre el paradero o de una fría maniobra de distracción.
La última novedad de la causa judicial se produjo a partir de una frase precisa que llegó al teléfono celular de la madre de la menor desaparecida desde una línea con numeración oculta: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”. Este texto, recibido por Melisa Heredia, pasó a ser considerado una pieza de vital importancia en el expediente penal que lidera la fiscalía a cargo de Raúl Garzón.
Aunque en los primeros días del caso se registraron múltiples comunicaciones que resultaron ser falsas alarmas de mal gusto, en las últimas horas comenzaron a reiterarse llamados con tonos de voz específicos que la familia de la víctima vincula de manera directa con el entorno de Claudio Barrelier, el hombre que permanece detenido e imputado bajo el cargo de privación ilegítima de la libertad.
El avance del operativo técnico incluyó el resguardo y la grabación de las comunicaciones obtenidas este jueves de forma simultánea al allanamiento realizado en el domicilio del sospechoso. En varias de estas grabaciones de audio, la madre de la joven aseguró ante las autoridades haber identificado con total nitidez las voces de los interlocutores.
Quebrada por la angustia, la mujer realizó una súplica pública hacia quienes retienen a la menor, aclarando que su único objetivo es recuperar a su hija sana y salva, descartando cualquier tipo de represalia. Las autoridades judiciales confirmaron que la totalidad del material digital ya fue descargado por los peritos tecnológicos para establecer si detrás de las llamadas se ocultan cómplices o si se trata de un acto de crueldad, remarcando que hasta el momento no existió ningún tipo de pedido formal de rescate económico.
La reconstrucción cronológica del hecho indica que la adolescente de 14 años de edad, identificada como Agostina Vega, desapareció el pasado sábado 23 de mayo alrededor de las 22:30 horas, momento en que fue vista por última vez al salir de su vivienda familiar en el barrio General Mosconi. En el centro de la escena criminal aparecen dos indicios fundamentales aportados por la querella a cargo del abogado Carlos Nayi.
Por un lado, se investiga un registro fílmico de cámaras de seguridad que muestra al sospechoso ingresando a su propiedad del barrio Cofico junto a una menor, imágenes que generan versiones cruzadas entre las afirmaciones de la madre de la víctima y la defensa del imputado. Por otro lado, los informes de las empresas de telecomunicaciones resultaron contundentes al revelar que la línea telefónica de la adolescente impactó en las antenas de la zona del detenido y permaneció activa en ese perímetro durante un lapso de tres horas.






